El Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado una estrategia para mejorar la gestión del bus interurbano en la ciudad, con una inversión prevista de 12 millones de euros y actuaciones a corto y medio plazo. Cada día, 7.000 autobuses entran y salen de Barcelona, una cifra al alza que se ha acentuado con la crisis reciente de Cercanías, mientras que la mayoría de las paradas actuales funcionan sin infraestructuras adecuadas para los usuarios.
En los próximos meses, el consistorio redactará una veintena de proyectos para ordenar, adaptar y crear nuevos puntos de parada, especialmente en zonas con gran afluencia como la avenida Diagonal, Fabra i Puig, la plaza de España o la Gran Vía. En algunos de estos puntos, como el tramo superior de la Diagonal entre Francesc Macià y Zona Universitaria, se registran hasta 20.000 usuarios diarios.
Más accesibilidad y confort
Las actuaciones prevén mejorar la accesibilidad y el confort con la revisión de itinerarios hacia marquesinas y pasos de peatones, la pavimentación de aceras y la incorporación de nuevo mobiliario urbano como bancos, papeleras o sistemas de sombra. También se añadirá señalización específica, así como posibles puntos de información y lavabos públicos.
Hacia un modelo más ordenado
Según la primera teniente de alcaldía, Laia Bonet, el objetivo es “cambiar el paradigma de la movilidad interurbana” y adaptarla a la realidad actual: “Barcelona quiere contribuir a mejorar la movilidad dentro de la ciudad y también la que viene de fuera”.
El plan se divide en tres grandes líneas:
- Reforma de estaciones existentes, como Sants y Fabra i Puig, además de la Estación del Norte.
- Mejora de puntos de parada actuales en zonas clave como plaza de España, Diagonal, Glòries, Tetuan o Sagrera.
- Creación de nuevos puntos de parada para reducir la saturación y facilitar la intermodalidad con metro, bus y tranvía.
Nuevas paradas para reducir la presión
Los nuevos puntos se situarán en accesos estratégicos como la Gran Vía sur, el entorno de Pius XII y L’Illa, la zona entre Sagrera y Clot, y el tramo entre Glòries y Tetuán. El objetivo es descongestionar los espacios actuales y ofrecer servicios equivalentes a los nuevos nodos.
El calendario prevé tener los proyectos redactados entre 2026 y 2027, con ejecución hasta el 2028, en paralelo a la futura creación de grandes estaciones interurbanas coordinadas con la Generalitat.
