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Barcelona ha dado un paso más para acelerar la rehabilitación del Besòs y el Maresme. El pleno municipal ha aprobado este jueves el convenio para crear Impulsem Futur Besòs-Maresme, SA, una sociedad pública compartida entre el Ayuntamiento y la Generalitat que deberá permitir intervenir en unas 4.000 viviendas de los dos barrios.
El acuerdo ha salido adelante con los votos favorables del PSC, Junts, BComú y ERC y las abstenciones del PP y Vox.
El proyecto prevé que la Generalitat aporte 150 millones de euros durante los próximos diez años, mientras que el Ayuntamiento asumirá el resto de la financiación necesaria. En una primera fase, las dos administraciones prevén movilizar unos 95 millones de euros hasta 2029.
La iniciativa quiere multiplicar el ritmo de un programa de regeneración que ya preveía intervenir sobre miles de viviendas de un parque residencial construido mayoritariamente durante las décadas de los cincuenta y sesenta. Documentos municipales previos identifican más de 4.500 viviendas dentro de los principales ámbitos de regeneración del Besòs y el Maresme.
De 192 pisos rehabilitados en cuatro años a actuar sobre 4.000
La primera teniente de alcalde, Laia Bonet, ha defendido que la constitución de la empresa permitirá dar “un salto de escala” en la rehabilitación de los dos barrios. Según ha explicado, durante los últimos cuatro años se han rehabilitado 192 viviendas. Manteniendo este ritmo, ha advertido, serían necesarias más de cuatro décadas para completar todas las actuaciones previstas.
El programa municipal ya había fijado anteriormente la rehabilitación residencial como una de las principales prioridades para el Besòs y el Maresme, incluyendo actuaciones energéticas, estructurales y de mejora de fachadas, cubiertas e instalaciones.
Apoyo de Junts, ERC y BComú
Junts, ERC y Barcelona en Comú han celebrado la creación de la nueva sociedad, a pesar de plantear diferentes exigencias sobre su aplicación.
El concejal de Junts Damià Calvet ha considerado que durante los últimos años ha faltado más interlocución con los vecinos. Desde BComú, Carolina Recio ha reclamado que las actuaciones garanticen que los residentes puedan seguir viviendo en el barrio y que la regeneración no acabe comportando su expulsión.
Precisamente, los planes municipales de rehabilitación ya prevén que algunas intervenciones estructurales pueden requerir realojamientos temporales mientras duran las obras.
ERC, por su parte, ha pedido que la nueva estructura permita acelerar al máximo los trabajos.
PP y Vox se abstienen
El PP ha optado por la abstención. El concejal Víctor Martí ha criticado que el proyecto “llega tarde” y ha reclamado más concreción sobre las actuaciones urgentes y las prioridades que se seguirán.
Vox también se ha abstenido y ha cuestionado que se comprometa una primera partida millonaria sin disponer, según el grupo, de suficiente concreción sobre el calendario y el destino de todas las actuaciones.
Con la aprobación del convenio, Ayuntamiento y Generalitat podrán avanzar ahora en la constitución formal de Impulsem Futur Besòs-Maresme, que deberá coordinar una de las operaciones de rehabilitación residencial de mayor alcance previstas en Barcelona.