La comisión de gobierno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado inicialmente el plan especial urbanístico para la regulación de 31 depósitos anti inundaciones y anti descarga que da respuesta a algunas de las actuaciones previstas en el Plan Director Integral de Saneamiento de la ciudad. El plan prevé la reserva de espacios en subsuelo para la ubicación futura de los depósitos que deben permitir mejorar el drenaje de la ciudad para hacer frente a los retos que plantea la actual situación de emergencia climática. Entre otros, se busca minimizar riesgos de inundaciones y proteger el ecosistema litoral y fluvial. Los depósitos suman un coste aproximado de 300.284.625 euros y en el momento de ejecución de cada uno, se definirá el coste exacto.
A los 31 depósitos previstos en este plan hay que añadir tres más que ya tienen su propia planificación previa; el depósito de la calle Motors, situado en el barrio de la Marina del Prat Vermell; el depósito de Bac de Roda, situado en el frente Litoral y el depósito de la avenida Prim, entre Ronda Sant Martí y la calle de Santander. Estos 34 depósitos supondrán un volumen total de almacenamiento de 949.200 metros cúbicos.
Actualmente, en la ciudad hay un total de 12 depósitos, con volumen disponible de 447.020 metros cúbicos que permiten gestionar el agua excedente del sistema de alcantarillado durante los episodios de lluvia torrencial protegiendo algunos sectores inundables. La planificación de la construcción de los depósitos va acompañada del desarrollo progresivo del Plan de Sistemas de Drenajes Sostenible, conocido como el Plan de SUDS, basado en la transformación del suelo actualmente impermeable del espacio urbano, en suelo permeable y filtrante.
El Plan Director Integral de Saneamiento de Barcelona (PDISBA) supone el replanteamiento del sistema de alcantarillado y drenaje de la ciudad para adaptar esta infraestructura a los efectos del cambio climático: el aumento de la temperatura, la menor disponibilidad de agua, el incremento de las inundaciones y el retroceso de las playas.
En esta línea, el plan marca como objetivo alcanzar una reducción de como mínimo el 50% de los riesgos derivados de inundaciones por lluvias extremadas que tengan un período de retorno igual o inferior a 500 años. En total, el PDISBA prevé la construcción, en dos fases, de 55 nuevos depósitos de regulación del sistema de saneamiento y drenaje urbano, repartidos estratégicamente por la ciudad.