El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en funcionamiento el nuevo Punto Verde de Zona de Montjuïc, que deja el emplazamiento de la calle del Foc y se traslada a la calle de Motors, 88, en el barrio de la Marina, en el distrito de Sants-Montjuïc.
El nuevo equipamiento quiere reforzar el servicio de recogida de residuos que no se pueden depositar en los contenedores habituales de la calle, especialmente los residuos voluminosos, y al mismo tiempo impulsar la sensibilización ciudadana sobre la correcta gestión de los residuos.
El nuevo Punto Verde dispone de un espacio exterior polivalente con acceso directo desde la calle de Motors y también de un espacio interior destinado a actividades ambientales, como talleres, charlas y otras iniciativas vinculadas al reciclaje, la reutilización y la economía circular.
Un servicio más accesible e integrado en el entorno
El traslado del Punto Verde de Zona de Montjuïc forma parte de la reorganización global de los terrenos de la Zona Franca y se enmarca en el Plan Clima, concretamente dentro del objetivo de reforzar el Plan Residuo Cero.
Aunque el equipamiento está concebido especialmente para dar servicio al sector comercial y de servicios, también continuará ofreciendo atención gratuita a los particulares, que pueden llevar residuos de grandes dimensiones o materiales que requieren un tratamiento específico.
Según el Ayuntamiento, el nuevo espacio se ha diseñado con criterios funcionales y de integración con el entorno, con el objetivo de hacer más eficiente y cercano el servicio a la ciudadanía.
Barcelona ya cuenta con 134 puntos verdes
Con este nuevo equipamiento, Barcelona mantiene una red formada por 134 puntos verdes distribuidos por toda la ciudad. En concreto, hay 27 puntos verdes de barrio, 100 paradas de puntos verdes móviles, 7 puntos verdes de zona y un punto verde móvil escolar destinado a actividades educativas.
Los Puntos Verdes de Zona son instalaciones de más capacidad, pensadas para acoger residuos más voluminosos, mientras que los de barrio y los móviles facilitan la proximidad del servicio a los vecinos y vecinas de los diez distritos.
Estos espacios permiten depositar residuos que no tienen cabida en los contenedores ordinarios y contribuyen a reducir la cantidad de materiales que acaban sin valorización. El Ayuntamiento remarca que son instalaciones limpias, seguras y sin olores ni ruidos.
Una pieza clave de la economía circular
La red de puntos verdes tiene un papel destacado en la reutilización y el reciclaje de materiales. Algunos residuos se preparan para darles una segunda vida a través de entidades sociales, mientras que otros se derivan a gestores especializados para que sean transformados en nuevos materiales.
Entre los ejemplos se encuentran el textil y el calzado, que se clasifican para reutilizarlos o reciclarlos; los juguetes, que se reaprovechan si están en buen estado; o los móviles y aparatos electrónicos, que pueden ser reacondicionados con borrado seguro de datos.
También se pueden llevar botellas de cava, que se limpian para volver a utilizarse; libros y material audiovisual, que se pueden intercambiar en algunos puntos verdes; y aceite de cocina usado, que se recicla y se transforma en biodiésel, evitando problemas en la red de alcantarillado.
El 87% de los residuos recogidos en 2025 fueron reciclables
Durante el año 2025, los puntos verdes de Barcelona recogieron un volumen importante de residuos. Del total, un 87% fueron materiales reciclables, un 9% se destinaron a la reutilización y un 4% se gestionaron como residuos especiales.
Estas cifras, según el consistorio, demuestran la alta capacidad de valorización de la red y su contribución directa a la economía circular.
Además, para reforzar la separación de residuos en los hogares, entre noviembre de 2022 y mayo de 2026 se han distribuido 96.627 cubos, 150.780 bolsas tricolor, 103.089 guías del reciclaje y 27.167 imanes informativos a la ciudadanía.