Barcelona entrega la Medalla de Oro al Mérito Cultural, a título póstumo, a Francisco Ibáñez

14 de diciembre de 2023 a las 16:12h

Esta tarde, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni ha presidido en la Biblioteca Gabriel García Márquez el acto de entrega de la Medalla de Oro al Mérito Cultural, a título póstumo, al dibujante Francisco Ibáñez. El acto, conducido por el actor Carlos Areces, ha contado con la asistencia de su viuda, Remedios Solera Sánchez, su hija, Nuria Ibáñez Solera, así como otros familiares. La glosa del dibujante la han hecho el divulgador de tebeos Toni Guiral, el dibujante José Luis Martín, y la directora literaria de Bruguera y de B de blok, Isabel Sbert.

La decisión de conceder la máxima distinción de la ciudad en el ámbito cultural a Francisco Ibáñez fue tomada en sesión plenaria el mes de febrero del año pasado. Por razones de salud del dibujante el acto de entrega se suspendió en varias ocasiones, hasta que desafortunadamente se ha tenido que organizar de manera póstuma. El espacio escogido para el homenaje tiene una significación especial, ya que la Biblioteca Gabriel García Márquez tiene un fondo dedicado a la obra de Ibáñez, que era vecino del barrio y asistió a la inauguración del equipamiento.

Durante el acto, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni ha destacado que “pocos creadores han sido capaces, como Francisco Ibáñez, de hacernos compartir imaginación y memoria”. Ha resaltado que “sus personajes, dibujados con inteligencia y amor, son únicos e irrepetibles por una razón: Ibáñez fue capaz de reflejar nuestra manera de ser. Nuestras virtudes y también nuestros defectos. Porque nadie es perfecto y es la imperfección lo que nos hace personas”.

El alcalde ha recordado que, como decía Francisco Ibáñez, “La vida sin humor, no sería vida” y le ha agradecido hacer de Barcelona la capital del cómic y “regalarnos tantas sonrisas, tantas historietas y tantos personajes con las que identificarnos y a la vez hacernos volar más allá de cualquier frontera”.

Francisco Ibáñez (Barcelona, 1936-2023) empezó a desarrollar desde muy joven una gran afición por los cómics y el dibujo. La primera publicación de un dibujo suyo llegó cuando sólo tenía once años, en la revista , Chicos, aunque estudió contabilidad y peritaje mercantil y su primer trabajo estuvo ligado al mundo de la banca. Pronto la empezó a compaginar con sus colaboraciones en revistas como NicolásChicolinoPicolín, Liliput o La Risa, con tiras, chistes, series humorísticas, creando personajes propios o dando continuidad a creaciones de otros autores.

En 1957 decidió dedicarse a tiempo completo a la creación de historias y abandonó el trabajo en el banco. Aquel mismo año empezó a colaborar con la editorial Bruguera. En enero de 1958 se publicó la primera serie de Mortadelo y Filemón en la revista Pulgarcito, sus personajes más icónicos. Entre 1957 y 1963 comienza una etapa donde irá fijando su estilo propio dentro de Bruguera, creando infinidad de personajes y adaptando algunas de sus mejores series para las diferentes revistas y tebeos de la editorial: La familia Trapisonda (Pulgarcito, 1958); 13, Rue del Percebe (Tío Vivo, 1961); El botones Sacarino (El DDT, 1963); Rompetechos (Tío Vivo, 1964) o Pepe Gotera y Otilio (Tío Vivo, 1966). A lo largo de su dilatada trayectoria, Ibáñez acumuló más de 100 millones de álbumes vendidos y se ganó la estima de varias generaciones de colegas, que lo consideran un maestro, y de legiones de admiradores de todas las edades.