Barcelona ha identificado por primera vez la presencia de la mariposa verdosa de ojo rojo (Callophrys avis), una especie considerada sensible a los cambios ambientales y vinculada a ecosistemas con vegetación específica.
El hallazgo se produjo hace unas semanas durante un muestreo en el Parque del Laberinto de Horta en el marco del programa de seguimiento de mariposas urbanas uBMS. Con esta nueva observación, Barcelona alcanza las 52 especies de mariposas diurnas registradas, una cifra que representa aproximadamente el 26% de todas las especies presentes en Cataluña.
Una especie muy sensible a los cambios ambientales
La verdosa de ojo rojo es una mariposa con una sola generación anual y un período de vuelo muy corto, entre marzo y mayo. Además, es una especie especialista que depende principalmente de la presencia de plantas como el madroño y el torvisco.
Las mariposas diurnas están consideradas uno de los mejores bioindicadores de calidad ambiental porque reaccionan rápidamente a los cambios en la vegetación, el clima y las condiciones ecológicas. La desaparición de las plantas de las que dependen durante la fase larvaria provoca también una reducción inmediata de sus poblaciones.
Las cinco especies más comunes concentran el 64% de los registros
El descubrimiento se enmarca en el proyecto uBMS (Urban Butterfly Monitoring Scheme), coordinado por el CREAF y desarrollado en Barcelona desde 2018 en colaboración con el Instituto Municipal de Parques y Jardines de Barcelona.
Actualmente, una cuarentena de voluntarios realizan seguimientos semanales de mariposas en 29 parques y jardines de la ciudad. Paralelamente, Barcelona también participa en el Catalan Butterfly Monitoring Scheme, impulsado por el Museo de Ciencias Naturales de Granollers.
Los datos acumulados indican que, a pesar del aumento de especies detectadas, las cinco mariposas más comunes concentran el 64% de todas las observaciones, evidenciando el predominio de especies generalistas capaces de adaptarse mejor a los entornos urbanos.
La sequía redujo las poblaciones entre 2021 y 2023
El Ayuntamiento de Barcelona asegura que impulsa diferentes estrategias de naturalización urbana para favorecer especies más sensibles y especializadas. Entre las medidas destacan la creación de prados urbanos, la gestión forestal de baja intensidad en espacios como Montjuïc, Collserola o los Tres Turons, así como la creación de refugios de biodiversidad.
Los seguimientos también reflejan cómo las condiciones climáticas influyen directamente en las poblaciones de mariposas. Durante el confinamiento de 2020, coincidiendo con menos intervención humana y un año más lluvioso, se registró un aumento notable de mariposas. En cambio, la sequía prolongada entre 2021 y 2023 provocó una bajada importante, aunque desde 2024 se observa una recuperación progresiva.