Barcelona consolida y apuesta por la red de calor y frío de Districlima que da servicio a la zona del Fòrum y el 22@ como un actor esencial en la ciudad que contribuye a la transición energética y la reducción de emisiones. Las redes de frío y calor suponen un cambio de paradigma hacia una nueva realidad energética más sostenible en las ciudades, que además de ser consumidoras también deben tomar un rol importante como productoras y gestoras de sus propios recursos, aprovechar los recursos energéticos locales, revalorizar los residuos, las fuentes renovables o las energías residuales. Además, en este tipo de infraestructuras, la proximidad entre la fuente de generación de energía y los centros consumidores representan una gran ventaja en el planteamiento de autosuficiencia energética en los espacios urbanos.
Districlima es una sociedad público-privada que se constituyó en el año 2002 para llevar a cabo, por primera vez en España, una red urbana de distribución de calor y frío para destinarla a calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. El proyecto fue impulsado por 5 socios fundadores: la empresa ENGIE, TERSA, AGBAR, el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE) y el Instituto Catalán de Energía (ICAEN). La primera planta se ubicó en la zona Fòrum. En 2005 se amplió la red al distrito tecnológico del 22@, convirtiéndose en la red de calor y frío más grande del Estado y del sur de Europa.
La ciudad de Barcelona, por lo tanto, encabeza la apuesta por las redes de calor y frío en el estado español y sigue a otras ciudades europeas, como Helsinki o Berlín, que tienen una larga tradición en el despliegue de esta tecnología. La implantación de estas redes de frío y calor, con una larga y amplia trayectoria en el centro y norte de Europa, permite calentar y refrigerar edificios, además de dar respuesta a las necesidades de agua caliente sanitaria y se convierten en infraestructuras clave en la ciudad para avanzar en la transición energética.
Las redes de frío y calor representan, respecto a los sistemas de uso individual, mejoras de eficiencia energética muy relevantes. Se calcula, por ejemplo, que este sistema es un 30% más eficiente energéticamente que soluciones individuales como calderas o aires acondicionados y representan también ahorros y ventajas en términos de espacio y de inversión inicial por parte de los usuarios. Asimismo, permite un ahorro de agua, disminuye ruidos, reduce vibraciones, minimiza emisiones de CO2 y reduce costos de mantenimiento.
La conexión de nuevos edificios a estas redes tiene un interés en materia climática y ambiental, dado que se considera una alternativa ventajosa frente a otros sistemas de climatización. Actualmente la ciudad dispone de la red Districlima, que da servicio a la zona del Fòrum y del 22@ y la red Ecoenergies que opera en el ámbito de la Marina del Prat Vermell y la prevista en la Sagrera.
Ampliación de la red
Esta semana se han iniciado los trámites para la construcción de la tercera planta de generación de frío de alta eficiencia de Districlima, que estará situada en el barrio del Poblenou y será subterránea. El Ayuntamiento de Barcelona, conjuntamente con el socio energético Districlima, impulsa esta nueva instalación que ya avanza los primeros trámites imprescindibles. La Comisión de Gobierno ha dado el visto bueno de los proyectos ejecutivos de la captación de agua de mar y de la tubería de retorno de agua de la futura planta, primeras actuaciones necesarias para el inicio de las obras de la futura planta.
La tercera planta de Districlima cuenta con una inversión, para la primera fase, de 44,4 millones de euros, y se ubicará en el barrio del Poblenou. La nueva instalación permitirá ampliar en un centenar el número de edificios conectados a esta tecnología, que pasará de los 167 edificios actuales, a más de 240 al final de la concesión, en el año 2032.
En esta línea, se calcula que la superficie climatizada pasará de los 1.500.000 m2 actuales a los 2.496.494 m2, una superficie que equivale a 250 islas del Eixample. La nueva planta permitirá aumentar la potencia instalada de frío de 69 MWf a 97 MWf. Las obras se iniciarán en 2024 y la previsión es que la planta pueda iniciar la actividad en 2025.
El inicio de las obras implicará el derribo del Punto Verde de Barrio del Poblenou ubicado en la calle de Carmen Amaya. El Punto Verde se trasladará de forma provisional a poca distancia del actual fuera del ámbito de las obras, en el cruce del paseo de Calvell con el pasaje de la Llacuna. Este equipamiento provisional permanecerá en funcionamiento hasta que entre en servicio el nuevo Punto Verde de Barrio del Poblenou que se ubicará de forma definitiva en la plaza de Julio González. Esta nueva ubicación, coordinada con el distrito de Sant Martí, servirá para acercar este servicio al vecindario del barrio porque es un emplazamiento muy próximo al Mercado de la Unión y el eje comercial del Poblenou.