El área metropolitana de Barcelona concentra el 80,8% de los municipios con agricultura periurbana de Cataluña, 101 de un total de 125, mientras que 12 se encuentran en Girona, 11 en Tarragona, y sólo 1 en Lleida, la Huerta que rodea la capital del Segrià. Así se desprende del estudio Delimitación de la agricultura periurbana en Cataluña realizado por los geógrafos de la Universidad de Lleida (UdL), Ignasi Aldomà y Josep Ramon Mòdol, por encargo del Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural de la Generalitat en el marco de la nueva Programación Rural 2023-2027, que se plantea acciones específicas para revitalizar la agricultura de estos territorios.
El estudio, el primero que delimita los municipios catalanes con agricultura periurbana, ha analizado los 947 municipios de Cataluña a partir de una docena de indicadores claros y reconocibles como la densidad y el crecimiento demográfico, la dimensión de la mancha urbana, la superficie de suelo urbano y su peso relativo, el peso relativo de la superficie cultivada y del empleo agrario, la dimensión media de las parcelas cultivadas o el peso relativo de las viviendas, entre otros, explican los geógrafos.
El resultado del estudio, es una propuesta de delimitación de 125 municipios que conforman el espacio de agricultura periurbana en Cataluña, que en consonancia con el modelo de poblamiento actual del territorio, se concentran básicamente en el área metropolitana de Barcelona, estableciendo un contínuum espacial que abarca buena parte de la franja costera, apunta Mòdol. De estos 125, 53 tienen más de 25.000 habitantes, 39 están en la demarcación de Barcelona, 7 en la de Tarragona, 6 en la de Girona y 1 en la de Lleida.

Un segundo grupo son 63 municipios de entre 5.000 y 25.000 habitantes que comparten con los anteriores buena parte de los criterios de agricultura periurbana y se encuentran en continuidad territorial. De estos, 53 se encuentran en la demarcación de Barcelona, 6 en la de Girona, 4 en la de Tarragona y ninguno en la de Lleida. Finalmente, se incluyen 9 municipios más, que independientemente de su magnitud demográfica, están absolutamente rodeados de un ámbito calificado de agricultura periurbana. Todos ellos están situados en la demarcación de Barcelona, en el entorno metropolitano y en el Maresme.
"Alrededor de las ciudades las explotaciones agrarias deben afrontar dos procesos que limitan fuertemente sus producciones y su capacidad de adaptación. Por un lado, la proximidad urbana genera presiones sobre los precios del suelo y la propiedad y perturba la misma actividad cotidiana. Por otro lado, el pequeño parcelario heredado genera sobrecostes y dificulta la modernización. Una identificación de las áreas de Cataluña sujetas a estas limitaciones a partir de criterios estadísticos consistentes y actualizables, permite llegar a una lista de municipios donde las explotaciones agrarias podrían contar con ayudas complementarias para mantener la actividad", concluye Ignasi Aldomà.