El número de motos mal aparcadas en el barrio barcelonés de la Vila de Gràcia ha bajado un 70%, según el Ayuntamiento.
La cifra es resultado de la campaña realizada en la zona desde 2020 para evitar que estos vehículos hagan un uso incorrecto de la acera y estacionen en la calzada. El consistorio subraya que se ha trabajado en diferentes ámbitos.
En cada zona ha habido una fase de informadores, una segunda fase de avisos de la Guardia Urbana y una tercera fase de sanciones y, posteriormente, una fase de mantenimiento del cumplimiento de la normativa. En paralelo se ha reforzado la señalización vertical, se han creado 116 plazas de moto en la calzada y se han intensificado las ofertas de estacionamiento para motos en los aparcamientos públicos.