El Ayuntamiento de Badalona ha pedido formalmente permiso a la Generalitat de Catalunya para poder llevar a cabo actuaciones en el tramo situado bajo el puente de la C-31, donde se ha instalado un asentamiento irregular a raíz del desmantelamiento del B9. Estos terrenos pertenecen al dominio público viario gestionado por la Generalitat, que es titular directa.
El pasado miércoles concluyó el proceso de realojo de las personas sin hogar que provenían del B9 y que habían ocupado provisionalmente este espacio bajo la infraestructura viaria. Ante esta situación, el Ayuntamiento pretende acabar con los campamentos restantes en esta zona, haciendo valer la ordenanza municipal de civismo que prohíbe expresamente "acampar sin autorización municipal". Esta normativa especifica claramente que queda vedado instalar tiendas de campaña o carpas, así como organizar cualquier tipo de acampada no autorizada previamente.
Antecedentes recientes y evolución de los hechos
Esta prohibición ya fue invocada durante los primeros días posteriores al desalojo efectuado a mediados de diciembre, cuando algunos de los antiguos ocupantes del B9 intentaron establecerse en la plaza situada frente al antiguo instituto. Ante la negativa municipal, estas personas se trasladaron hacia los espacios ubicados bajo el puente de la C-31.
En relación con la acampada actual que se pretende eliminar —ya sin integrantes vinculados al B9—, los Servicios Sociales municipales han realizado un seguimiento detallado durante las últimas semanas de un grupo aproximado de una veintena de individuos aún presentes en esta ubicación. Según fuentes oficiales consultadas por el consistorio este miércoles, algunas de estas personas habrían llegado procedentes de otras localidades.
Efecto llamada vinculado a las entidades sociales
El Ayuntamiento ha apuntado también que se ha detectado un posible "efecto llamada", generado porque este punto se ha convertido en un centro neurálgico donde diversas entidades sociales concentran ayuda dirigida a las personas sin hogar tras el caso B9. En este lugar se reparten comidas y los vecinos colaboran aportando ropa y otros recursos básicos.
