Las obras para recuperar el Pont del Petroli de Badalona empezarán la primera semana de junio y se alargarán hasta octubre o noviembre. La actuación permitirá restaurar uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad, gravemente afectado por el temporal Glòria el año 2020, cuando el fuerte oleaje destruyó la plataforma final de la pasarela y diversos elementos de la infraestructura.
El alcalde de Badalona, Xavier Garcia Albiol, ha explicado que los trabajos tendrán un coste de 4 millones de euros y comportarán la ocupación de parte de la playa y del Paseo Marítimo durante la temporada de verano. Según ha defendido, este impacto será inevitable porque los meses de verano son el mejor momento para hacer una obra de estas características desde el mar.
Las obras ocuparán parte de la playa
Albiol ha detallado que las obras se tienen que hacer en verano porque es la época más adecuada para trabajar desde el mar y evitar los riesgos de otoño y el invierno. La previsión es ocupar unos 75 metros a banda y banda del puente en el tramo de playa, así como una parte importante del Paseo Marítimo, por donde habrá paso de camiones y maquinaria.
El alcalde ha remarcado que la recuperación del puente es una actuación prioritaria para el patrimonio de Badalona y ha asegurado que el inicio de los trabajos supone “un paso muy importante” para restaurar uno de los símbolos más queridos de la ciudad.
Una nueva plataforma circular en el tramo final
El proyecto prevé restituir la imagen original de la pasarela, pero con un cambio destacado en el tramo final. La nueva plataforma tendrá forma circular y sustituirá el espacio que quedó destruido por el temporal.
Para ejecutar la obra, se instalará una pontona autoelevable y fija de 500 metros cuadrados sobre cuatro pilones enclavados en el fondo marino. Esta estructura podrá elevarse en caso de temporal para evitar el impacto del oleaje. También se utilizará una grúa de 300 toneladas, con capacidad para mover piezas de hasta 35 toneladas y 30 metros de longitud.
Según el ingeniero de Espacio Público del AMB Víctor Ortiz, se cambiarán seis tramos de la pasarela y también el tramo que se perdió. La nueva plataforma será de hormigón armado, con una corona circular y costillas metálicas para garantizar más rigidez y resistencia. El espacio tendrá unos 120 metros cuadrados y una anchura libre de paso de 4 metros.
Un puente más resistente a los temporales
El objetivo de la actuación es que el Pont del Petroli sea más resiliente ante temporales cada vez más frecuentes. El gerente del AMB, Ramon Torra, ha defendido que la recuperación se debía hacer “con cuidado” por la carga simbólica que tiene este espacio para Badalona.
El puente también incorporará un espacio de investigación con una estación meteorológica y un nuevo sistema de iluminación. La voluntad del gobierno municipal es que pueda estar abierto las 24 horas del día, excepto en episodios de temporal o situaciones de riesgo.
Nuevo impulso al frente marítimo
Albiol ha vinculado la recuperación del Puente del Petróleo con otros proyectos previstos en la fachada marítima de Badalona. Entre estos, se encuentra el futuro canal del Gorg, el Parque del Litoral en el barrio de la Mora y la reforma del Paseo Marítimo.
El consistorio también prevé trasladar el colector que actualmente pasa por el Paseo Marítimo hacia la zona de las vías del tren. Esta actuación permitirá impulsar una reforma más amplia del paseo, que no vive una transformación integral desde el 2012. Según el alcalde, estos trabajos podrían comenzar después del verano del 2027.
En cuanto a las playas, Albiol ha advertido que el tramo más afectado por los temporales es el norte de la ciudad, en dirección al Maresme, una zona donde cada año hay que hacer aportaciones de arena. Aun así, ha asegurado que los chiringuitos podrán abrir, aunque alguno se tendrá que reubicar, y que algunas duchas no estarán operativas en los puntos más afectados por la pérdida de arena.
El alcalde ha reclamado una reflexión de futuro para proteger la línea de costa, sea con diques o con otras soluciones que eviten que los temporales continúen castigando el litoral y poniendo en riesgo infraestructuras como la vía del tren a ras de mar.