El Ayuntamiento de L’Hospitalet ha completado recientemente las tareas de conservación y mantenimiento en la fachada exterior de su edificio consistorial, una intervención que ha incluido la reparación del revestimiento, la eliminación de humedades, la limpieza exhaustiva y la restitución de elementos ornamentales como cornisas, dinteles y jambas. Estas actuaciones se han centrado específicamente en las fachadas que dan a la plaza del Ayuntamiento y a la plaza de Mossèn Homar.
Protección patrimonial según el Plan Especial (PEPPA)
Los trabajos se han llevado a cabo respetando estrictamente los criterios establecidos por el Plan Especial de Protección del Patrimonio Arquitectónico (PEPPA) de L’Hospitalet. La intervención tenía como objetivo principal garantizar tanto la conservación física como la mejora constructiva de este inmueble catalogado como bien cultural de interés local, destacado dentro del centro histórico por su relevancia arquitectónica.
Recuperación cromática basada en estudios históricos
Uno de los aspectos más relevantes de esta actuación ha sido la recuperación de los colores originarios que decoraban las fachadas. Esta restitución cromática se ha basado en un estudio histórico-patrimonial detallado que ha permitido definir con precisión los tonos originales: un color piedra aplicado al zócalo y planta baja; un garbanzo tostado para las plantas principal y superior; así como un verde grisáceo destinado a los pisos añadidos posteriormente —conocidos como remuntas— situados sobre la estructura original.
Cita institucional sobre el proyecto
Pere Izquierdo, director del Museu de L’Hospitalet, ha subrayado que «la fachada del Ayuntamiento recupera sus colores auténticos gracias a la colaboración entre la Sección de Patrimonio Cultural del Servicio de Cultura y Edificios Municipales». Además, Izquierdo ha explicado que «los tonos elegidos provienen de un estudio exhaustivo que refleja la evolución cromática desde los orígenes hasta hoy».
El mismo experto ha señalado que «esta intervención evidencia claramente que preservar el patrimonio histórico es compatible con mejorar tanto su aspecto estético como funcional, aportándole un valor añadido importante».
Tecnologías aplicadas en tratamientos estructurales
Además de los aspectos visuales, la actuación también ha incorporado medidas técnicas específicas para combatir problemas estructurales. Entre estas destaca el tratamiento antihumedad en el zócalo, así como una limpieza manual minuciosa tanto de los elementos ornamentales como de las superficies generales. También se ha procedido a retirar materiales deteriorados, reconstruir volúmenes afectados y aplicar una pintura especial antihumedad y transpirable destinada a proteger eficazmente las fachadas ante agentes externos.
Futuro proyecto integral con financiación metropolitana
Esta primera fase deja preparada la fachada para encarar una futura rehabilitación energética y patrimonial integral prevista para los próximos años. Esta intervención contará con financiación procedente del Programa d’Actuacions de Cohesió Territorial (PACTE), impulsado por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), garantizando así recursos económicos suficientes para abordar esta nueva etapa.
El edificio histórico: referente arquitectónico local
Diseñada por el jefe municipal Francesc Mariné y construida en el año 1895, esta casa consistorial se mantiene como uno de los emblemas arquitectónicos más significativos dentro del casco antiguo de L’Hospitalet. Su reconocimiento oficial se ve reflejado en el hecho de que está protegido y catalogado dentro del PEPPA, lo que impone criterios estrictos en cualquier actuación sobre el inmueble.
