La Guardia Urbana de Barcelona logró atrapar a un ladrón que protagonizó uno de los robos más inverosímiles en la plaza Sant Jaume, a las puertas del Ayuntamiento y del Palau de la Generalitat. Los hechos tuvieron lugar ayer alrededor de las cinco de la tarde y la víctima era una persona que estaba realizando fotografías en el emblemático lugar del centro de la Ciudad Condal.
Tal como ha recogido El Caso, gracias a la gran cantidad de personas que siempre hay en la plaza Sant Jaume, uno de los ladrones aprovechó el momento en que la víctima estaba realizando la fotografía para arrancarle el reloj de alta gama que llevaba. Seguidamente, el ladrón intentó huir a pie de la zona y el reloj se le cayó, pero un segundo individuo que acompañaba al infractor se encargó de coger el objeto.
Un agente de la Guardia Urbana que estaba en el Ayuntamiento de Barcelona logró retener a uno de los ladrones
Afortunadamente, un agente de la Guardia Urbana que estaba realizando tareas de protección en la puerta del Ayuntamiento inició una persecución que terminó con la retención del ladrón que había recogido el reloj. Una vez llegaron los refuerzos, procedieron a la detención del individuo y la víctima pudo recuperar el reloj valorado en cerca de 10.000 euros.
La operación no finalizó con la detención de uno de los culpables, sino que uno de los testigos aportó una fotografía del otro ladrón a la policía. Gracias a ello, poco tiempo más tarde otra patrulla de la Guardia Urbana pudo localizar y detener al segundo acompañante, acusando a ambos por cometer un delito de robo con violencia y lesiones, además de un delito de desobediencia.
En este caso, la rápida actuación policial consiguió un feliz desenlace para la víctima en la plaza Sant Jaume. Sin embargo, Barcelona se ha convertido en una de las ciudades más inseguras para los amantes de los relojes de alta gama, motivo por el cual la Guardia Urbana se ha puesto manos a la obra para intentar poner freno a esta práctica en la Ciudad Condal.
