Parece que finalmente los investigadores de los Mossos d'Esquadra han podido reunir suficientes pruebas para acusar de homicidio a Jonathan Andic, el hijo del empresario de Mango, Isak Andic, que murió de un supuesto accidente cuando hacía una excursión por las cuevas del Salnitre, en el Macizo de Montserrat.
Los Mossos, que dudaron desde un primer momento de la versión del hijo, que lo acompañaba en la salida, lo han detenido esta mañana y, en estos momentos, según ha informado La Vanguardia, está siendo trasladado a los juzgados de Martorell donde el juez le tomará declaración.
PRIMERAS SOSPECHAS
Lo que parecía un trágico accidente ocurrido en el sendero de las cuevas del Salnitre, en Collbató (Baix Llobregat), en el macizo de Montserrat, empieza a girarse contra el hijo y heredero de Isak Andic. La caída de 100 metros que sufrió Isak Andik en un tramo de baja dificultad de este camino, podría no ser accidental.
Los investigadores de los Mossos llevaron a cabo pruebas con bultos del mismo peso que la víctima y concluyeron que en ningún caso una caída natural habría provocado la muerte de la víctima.
Según las pruebas llevadas a cabo, era necesaria cierta inercia para conseguir el fatal desenlace. Que lo hubieran empujado, por ejemplo. El acompañante y único testigo del accidente, Jonathan Andik, podría haber empujado, pues, a su padre para deshacerse de él.
Otra de las claves que hacen que los Mossos piensen que se puede tratar de un homicidio es el hecho de que Jonathan tardó mucho en avisar al 112. Antes de llamar a emergencias, el primogénito de Andik, primero llamó a la mujer de su padre y a otras personas.
Finalmente, en los interrogatorios a Jonathan, los Mossos detectaron numerosas incongruencias y contradicciones que, en un primer interrogatorio, atribuyeron al estado de shock que sufría el joven.
En el segundo de los interrogatorios, más a fondo y de mayor duración, afloraron las sospechas. Muchas de las afirmaciones del joven Andik se contradecían con las evidencias periciales encontradas en el lugar del "accidente". Tanto el juez como el fiscal del caso, bajo secreto de sumario, creen que es plausible la hipótesis del homicidio.
LA AUTOPSIA REFUERZA LA TESIS DE LOS MOSSOS
El informe forense sobre la muerte de Isak Andic, fundador de Mango, no detectó lesiones en las manos ni en los antebrazos compatibles con un intento de protegerse durante la caída que le costó la vida en Montserrat.
Según fuentes conocedoras de la autopsia, este tipo de marcas suelen aparecer en caídas accidentales, cuando la víctima intenta frenar el impacto con un gesto instintivo. En este caso, sin embargo, no se han encontrado estas llamadas “lesiones de protección”.
