La Coordinadora General de Podem Cataluña, María Pozuelo, ha denunciado en un comunicado de prensa las amenazas de muerte que ha emitido el grupo neonazi "Órden de los Nueve Ángulos" que recientemente ya había amenazado a la dirigente Irene Montero.
Según Moreno, desde las redes "Avisan que están organizando ataques coordinados contra nuestras sedes que serán voladas en pedazos". Moreno, sin embargo, ha asegurado que, a pesar de las amenazas de la extrema derecha, "no conseguirán que dejemos de ocupar el espacio político y público que nos corresponde"
VANDALISMO CONTRA SU VEHÍCULO
En el comunicado también se denuncia el ataque vandálico que ha sufrido el vehículo de Pozuelo en la puerta de su casa, "con consignas claramente identificables como propias de la extrema derecha". Pozuelo lo califica como un "nuevo episodio de violencia intimidatoria, por haberse perpetrado en la puerta de mi casa, donde resido con mis hijos menores de edad".
Ambos incidentes han sido denunciados ante los Mossos d'Esquadra "para que sean investigados y se tomen las medidas de seguridad y protección oportunas".
Pozuelo califica los hechos como "un ataque directo a la democracia, a la libertad de expresión y al derecho legítimo de hacer política sin coacciones ni amenazas".
¿QUÉ ES LA 'ÓRDEN DE LOS NUEVE ÁNGULOS'?
La Orden de los Nueve Ángulos (ONA) Order of Nine Angles en inglés, fundada en el Reino Unido en los años 60 del siglo pasado, ha tenido una presencia limitada en el estado español, asociada principalmente a círculos ocultistas y extremistas. Algunos grupos de ultraderecha han adoptado su ideología, vinculando el satanismo con la violencia y la transgresión de las normas sociales.
Aunque no hay grandes organizaciones en España, algunos individuos se inspiran en sus principios. Las autoridades españolas, como la Guardia Civil, mantienen una vigilancia sobre estos grupos, especialmente en el ámbito del extremismo y la violencia. La ONA continúa operando de manera secreta, pero su influencia se mantiene en círculos marginales.
En Carabanchel, la ONA supuestamente estableció una base donde se llevaban a cabo actividades esotéricas y rituales relacionados con su doctrina, a menudo asociados a actos de violencia y transgresión de las normas sociales.
