El Ayuntamiento de Esparreguera, situado en el Bajo Llobregat, está valorando la posibilidad de derribar la antigua construcción que acogió un hospital entre las décadas de 1930 y 1960. Este edificio, de cuatro plantas y con un acceso complicado por su ubicación en un desnivel, se encuentra en una condición muy deteriorada. La decisión se ha planteado después de que el pasado domingo cuatro menores entraran en el inmueble y sufrieran un derrumbe interior, hecho que ocasionó lesiones en dos de ellos.
Juan Jurado niega que tomen acciones legales contra los jóvenes
El alcalde, Juan Jurado, ha descartado cualquier tipo de acción legal contra los jóvenes implicados, aunque ha recordado que “el edificio está bien perimetrado y señalizado” para evitar accesos no autorizados. Según explica, esta situación abre una ventana para debatir sobre la necesidad real de conservar este espacio: “Hay que aprovechar estos hechos para abordar si hay que mantenerlo en pie, dado que actualmente está protegido, pero presenta un grave estado de conservación”.
Jurado añade: “Es un debate que continúa abierto, valorar con un principio de realismo activo si aquel equipamiento debe ser protegido y rehabilitado o debe ser protegido documentado, explicado, fotografiado, que todo eso ya se ha hecho, y llegar a la conclusión, si es que urbanística, arquitectónica y jurídicamente es viable, de su derribo para que deje de ser un peligro potencial”.
Historia y estado patrimonial
El edificio tiene orígenes en el siglo XVIII, pero no pasó a manos municipales hasta los años veinte del siglo XX. Durante aproximadamente tres décadas funcionó como hospital público; desde entonces no ha tenido ningún uso oficial. En este período también sufrió ocupaciones puntuales: “Ha acogido décadas atrás ocupaciones, personas con drogadicciones que lo usaban para drogarse”, detalla Jurado. No obstante, remarca que desde hace años no había constancia de entradas más allá de algunos accesos esporádicos controlados por la Policía Local.
Protección legal y dificultades técnicas
Este inmueble está catalogado como Bien Cultural de Interés Local (BCIL), hecho que limita las opciones municipales respecto a posibles actuaciones sobre él. El nuevo Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM), aún en trámite actualmente, mantiene esta protección vigente.
El alcalde apunta también a los costos elevados vinculados a una hipotética rehabilitación así como a la ausencia de un proyecto claro sobre qué uso podría tener: “Su recuperación sería cara y no se tiene en mente ningún uso concreto que pueda acoger”. Además resalta las dificultades derivadas de su emplazamiento geográfico.
Más medidas preventivas después de los incidentes
Ante los últimos sucesos ocurridos el pasado domingo cuando cuatro niños —con edades entre 12 y 13 años— accedieron ilegalmente dentro del edificio a pesar de las medidas de clausura existentes —como cadenas o cinta policial— este lunes por la mañana se ha llevado a cabo una inspección técnica con presencia de profesionales municipales y agentes policiales.
El alcalde indica: “El edificio está muy bien cerrado; los bomberos cuando llegaron el domingo me destacaron que habían tenido que cortar cadenas, quitar candados y forzar puertas para poder acceder”. También destaca la vulnerabilidad estructural detectada: “Los bomberos ya nos alertaron del hecho de que es muy débil”. Para reforzar aún más la prevención se están mejorando las señalizaciones con avisos específicos para que quede claro el riesgo asociado.
No habrá responsabilidades legales contra los menores heridos
Respecto a los cuatro jóvenes involucrados —dos de los cuales requirieron atención hospitalaria con intervención quirúrgica en un caso— Jurado asegura: “No tenemos previsto emprender ningún tipo de acción legal contra ellos” añadiendo también el compromiso municipal: “Queremos garantizar en todo momento la puesta a disposición de los recursos municipales a estas familias”.