La escritora escocesa Ali Smith ha dado este miércoles el pistoletazo de salida a la jornada de Sant Jordi en Barcelona como pregonera del Pregó de la Lectura 2026, con un discurso marcado por la defensa de las bibliotecas y una alerta sobre las amenazas que sufren en todo el mundo.
Desde el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona, la autora (Inverness, 1963) ha reivindicado su amor por los libros y estos espacios como núcleos comunitarios. “Los libros son tan poderosos que hacen enfadar a los tiranos”, ha asegurado. En este sentido, ha apelado a la lectura en un contexto global convulso: “Si nos sentimos impotentes en este mundo que querrían algunos líderes mundiales, abramos un libro”.
Con referencias a Virginia Woolf, Smith ha puesto el foco en la censura creciente en bibliotecas públicas. “Los tiranos y los demagogos odian todas las artes, porque son más poderosas de lo que ellos lo serán jamás. Por eso las bibliotecas vuelven a estar amenazadas, con países desde Rusia hasta Estados Unidos asaltándolas y censurando su fondo”, ha alertado. Y ha añadido: “Los ataques a las bibliotecas son siempre la prueba de que la tiranía está en marcha, de que alguien quiere controlar el relato”.
La escritora ha ido más allá advirtiendo que “cuando los estados o sus organizaciones atacan o desprecian los libros, las bibliotecas y sus trabajadores, sabes que lo que realmente ocurre es justo lo contrario de la libertad”. También ha lamentado que en su país el cierre de bibliotecas “se ha convertido en una realidad más silenciosa y sutil, pero igualmente venenosa y anuladora del valor colectivo”.
En el tramo final del discurso, Smith ha remarcado la importancia vital de estos espacios: “Los ataques a las bibliotecas son ataques a nuestras raíces, a nuestras verdades, a nuestro acceso a la verdad”. Y ha concluido con una reflexión personal: “Sin bibliotecas nos marchitaríamos. Sé que estoy hecha en un 75% de agua. También sospecho que estoy hecha en un 75% de libros”.
La lectura como herramienta colectiva
Durante el pregón, la autora también ha defendido la lectura como un acto colectivo capaz de ayudar a interpretar el mundo. “Gran parte de lo que pasa en el mundo tiene que ver con esto. También con los recursos, el acaparamiento de tierras, la exclusión, la creación de fronteras y el cierre”, ha afirmado.
En contraposición, ha defendido que “los libros siempre tienen que ver con la apertura” y ha reivindicado su papel en la era digital: “En un tiempo en que las fuentes fiables desaparecen cada día de nuestras pantallas, en un mundo que por algunos poderes extremadamente influyentes se nos trata como datos y no como humanos, los libros son un antídoto”.
“En un mundo aplanado por los tanques o la tecnología, en un mundo que nos empuja hacia el pensamiento superficial; hacia un consumo rápido y constante; hacia una narrativa acelerada, monetizada y excluyente, los libros son más poderosos”, ha concluido.
Protestas de los trabajadores de bibliotecas
El pregón ha coincidido con las movilizaciones de los trabajadores de las bibliotecas de la Diputación de Barcelona, que denuncian condiciones laborales abusivas. Esta semana han convocado una huelga de 24 horas —con previsión de que se repita cada sábado— y han trasladado la protesta hasta la plaza de Sant Jaume, a las puertas del Ayuntamiento. Durante el acto, algunos empleados han mostrado carteles reivindicativos dentro del Salón de Ciento.
Conversación con Dolors Udina
El acto también ha incluido una conversación entre Smith y su traductora al catalán, Dolors Udina, reconocida con varios premios por su trayectoria. Udina ha traducido más de doscientas obras de autores como Alice Munro, J. M. Coetzee, Henry James o Toni Morrison, entre muchos otros.
Con este pregón, Ali Smith se incorpora a la lista de figuras destacadas que han inaugurado la diada de Sant Jordi en Barcelona desde el 2003, en un acto ya consolidado como símbolo de la capital catalana en defensa de la lectura y la cultura.
