Un estudio liderado por profesionales de los Servicios de Microbiología y de la Unidad de ITS Drassanes del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, ha descrito 9 casos de dermatofilosis diagnosticados en Barcelona entre diciembre de 2025 y marzo de 2026. Los datos clínicos, epidemiológicos y genómicos observados apuntan a una posible transmisión entre personas en el contexto de contacto íntimo o sexual. La dermatofilosis es una infección cutánea poco frecuente en humanos causada por bacterias del género 'Dermatophilus'. Hasta ahora, los casos humanos descritos en la literatura científica se habían relacionado principalmente a personas en contacto con animales, especialmente ganado, caballos o otros mamíferos.
El trabajo ha sido publicado en la revista Emerging Infectious Diseases. En este estudio, se han analizado 9 casos detectados en Barcelona. Los pacientes eran hombres que habían mantenido relaciones con otros hombres y que presentaban lesiones cutáneas leves, como erupciones, pápulas o nódulos, localizadas sobre todo en la zona genital, las ingles, los muslos o el área de la barba. Todos evolucionaron favorablemente y respondieron bien al tratamiento antibiótico, sin complicaciones.
Especie bacteriana no identificada
El análisis microbiológico y genómico de las muestras indicó que los microorganismos identificados eran muy similares entre sí, hecho que refuerza la hipótesis de un origen común reciente.
Juan José González, adjunto del Servicio de Microbiología de Vall d'Hebron y jefe del grupo de Microbiología del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR), afirma que los resultados "apuntan a un posible cambio en el patrón de transmisión de esta bacteria, que hasta ahora se había asociado sobre todo a la exposición animal. Además, los datos genómicos muestran que las bacterias forman un linaje diferenciado dentro del género 'Dermatophilus', hecho que abre la posibilidad de que correspondan a una especie bacteriana aún no descrita y que podría tener un comportamiento epidemiológico diferente del conocido hasta ahora". Pero quiere tranquilizar a la población explicando que "se trata de una infección poco frecuente y los casos observados han tenido una clínica leve".
Los autores señalan que las manifestaciones clínicas pueden ser poco específicas. Por este motivo, Vicente Descalzo, adjunto del Servicio de Enfermedades Infecciosas de Vall d’Hebron e investigador del grupo de Enfermedades Infecciosas del VHIR, destaca que “es importante que los profesionales tengan en cuenta esta infección ante determinados cuadros cutáneos, para facilitar su diagnóstico y tratamiento”.
Casos compatibles
A raíz de esta comunicación, los investigadores han tenido conocimiento de nuevos casos compatibles en otras ciudades del Estado y de Europa, hecho que sugiere que no se trata de un fenómeno estrictamente local y que podríamos estar ante una infección cutánea emergente, probablemente infradiagnosticada.
Aunque todavía son necesarios estudios adicionales para determinar con precisión el alcance y los mecanismos de transmisión implicados, los autores subrayan la importancia de aumentar la sospecha clínica ante lesiones cutáneas compatibles, promover la toma de muestras microbiológicas e impulsar una vigilancia coordinada entre las unidades de infecciones de transmisión sexual, microbiología y salud pública.