Los Mossos d'Esquadra han procedido a la detención de tres individuos y han dejado en calidad de investigados a siete más, entre los que hay dos mujeres y cinco jóvenes, a raíz de los incidentes ocurridos este jueves por la tarde en el Fossar de les Moreres, en Barcelona.
El operativo policial se ha desplegado durante el acto organizado por Aliança Catalana con motivo de la vigilia de la Diada, que ha coincidido con una contramanifestación convocada por el independentismo de izquierdas. Para evitar confrontaciones, los agentes antidisturbios han mantenido separadas ambas agrupaciones, aunque se han registrado diversas cargas dirigidas especialmente contra los manifestantes antifascistas que intentaban acceder a la plaza.
La presidenta de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, ha necesitado escolta policial y seguridad privada para entrar al recinto sin incidentes. Según datos facilitados por el Ayuntamiento, la concentración ha reunido unas 2.500 personas vinculadas a la izquierda independentista y aproximadamente 500 asistentes al acto de Aliança Catalana.
Intervenciones policiales destacadas
A las cinco de la tarde, efectivos de los Mossos identificaron a dos mujeres en una terraza cercana a la basílica de Santa Maria del Mar que llevaban dos maletas. En una de ellas se localizó un extintor cargado con pintura preparada presuntamente para ser lanzada durante los disturbios. Esta actuación permitió neutralizar esta posible acción violenta; las dos mujeres quedaron investigadas por desórdenes públicos.
Poco después, hacia las seis, dentro del Fossar de les Moreres un grupo formado por cinco chicos tiró polvo de colores contra los concentrados de Aliança Catalana. Los cinco fueron identificados por los agentes y también están bajo investigación judicial por el mismo delito.
Cargas policiales y mantenimiento del orden
Más adelante, algunos manifestantes antifascistas que se encontraban fuera del Fossar intentaron entrar forzando el cordón policial establecido por los mossos. Ante esta situación, los agentes llevaron a cabo diversas cargas utilizando fuerza proporcionada —incluyendo golpes con porras— para evitar que superaran esta línea defensiva y preservar así la seguridad entre los dos grupos antagonistas.
Según fuentes oficiales de los Mossos d'Esquadra, estas medidas eran imprescindibles para impedir posibles enfrentamientos directos entre asistentes a los dos actos concurrentes.
Balance final del dispositivo
La operación se dio por concluida sobre las ocho de la tarde cuando se restableció la normalidad en el lugar de los hechos. Los primeros en abandonar el Fossar fueron los simpatizantes vinculados a la extrema derecha; posteriormente se permitió reabrir completamente el acceso a todo el mundo.
Agresión al fotoperiodista Jordi Borràs
Durante estos incidentes también se ha denunciado una agresión contra el fotoperiodista Jordi Borràs. El Grup de Periodistes Ramon Barnils ha exigido explicaciones a los Mossos después de que Borràs fuera empujado violentamente al suelo mientras fotografiaba a un detenido cerca de la línea policial durante la manifestación independentista. Además, sufrió agresiones físicas perpetradas por un grupo identificado como ultraderechista.
En declaraciones hechas mediante un mensaje publicado en X (Twitter), el Grup Barnils reclama a los cuerpos policiales que garanticen condiciones para que los periodistas puedan desarrollar su labor informativa sin riesgos ni obstáculos. Fuentes oficiales de los Mossos han confirmado que recopilarán toda la información disponible con el objetivo de esclarecer estos hechos.
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