El Grupo Bon Preu ha inaugurado este martes el primer supermercado Esclat en la ciudad de Barcelona. El nuevo establecimiento está situado en la calle de la Riera Blanca, 231, justo detrás de la Ciudad de la Justicia, en un emplazamiento estratégico entre Barcelona y L'Hospitalet de Llobregat. Con esta apertura, la compañía refuerza su apuesta por el área metropolitana e introduce el formato Esclat en la capital catalana en su configuración actual.
El nuevo supermercado dispone de una sala de ventas de 2.047 metros cuadrados, aparcamiento propio y 12 cajas, de las cuales siete son asistidas y cinco automáticas, con el objetivo de ofrecer una experiencia de compra más cómoda y eficiente. El proyecto ha supuesto una inversión de 11 millones de euros y ha comportado la creación de 55 puestos de trabajo.
La inauguración ha contado con la presencia del presidente y director general de Grup Bon Preu, Joan Font i Fabregó, que ha destacado que “hemos apostado por el formato Esclat porque nos permite ofrecer un nivel de servicio más amplio y una experiencia de compra mucho más completa, especialmente en una ciudad como Barcelona, donde los clientes buscan comodidad y soluciones en un único espacio. El Esclat nos da la posibilidad de incorporar secciones especializadas y servicios de valor añadido, pensados para facilitar el día a día de los consumidores urbanos”.
Como es habitual en los establecimientos Esclat, el producto fresco y de proximidad es uno de los principales reclamos. El supermercado incorpora carnicería con carne madurada, pescadería con pescado de lonja, abatidor de pulpo y horno de cocción de pescado y marisco, así como frutería y Espacio Fruits, charcutería, quesería de libre servicio, panadería y servicio de pollos asados.
Además, el establecimiento también ofrece bodega, parafarmacia, droguería y perfumería, bazar y productos para el hogar, un espacio para mascotas y una zona de juegos, ampliando así la oferta comercial para diferentes perfiles de consumidores.
El modelo comercial de Bonpreu y Esclat se basa en la calidad y variedad del producto, la atención personalizada y la promoción del producto local y de kilómetro cero, factores que han consolidado el grupo como uno de los referentes del sector de la distribución alimentaria en Cataluña.
El nuevo Esclat también ha sido diseñado con criterios de sostenibilidad y eficiencia energética. Según la compañía, el edificio permite reducir un 20% el consumo energético habitual de un local comercial de estas características y disminuir en un 20% las emisiones de CO₂. Las instalaciones se gestionan mediante un sistema automatizado de control energético y el aparcamiento dispone de dos plazas con cargador para vehículos eléctricos.
En el ámbito social, el supermercado ha firmado un acuerdo de colaboración con la Red de Alimentos de Sants, de la Fundació Banc de Recursos (Pont Alimentari), para facilitar la recogida de excedentes alimentarios y contribuir así a la lucha contra el desperdicio alimentario.
