Una mujer ha aceptado este viernes una pena de 20 años de prisión después de haber matado a su pareja en Sant Adrià de Besòs en noviembre de 2023. Inicialmente, la acusación preveía un juicio por asesinato con alevosía y ensañamiento, ya que la agresora clavó hasta 118 puñaladas a su compañero, hecho que se ha calificado también con el agravante de parentesco.
La acusada, que se encontraba embarazada en el momento de los hechos, estaba citada para comparecer ante la Audiencia Provincial de Barcelona la próxima semana, pero al reconocer los hechos durante la vista celebrada hoy se le ha aplicado el atenuante de confesión. Esta circunstancia ha permitido rebajar cinco años la pena inicial prevista, que ascendía a 25 años, según han informado fuentes cercanas al caso
Además del periodo de ingreso penitenciario, se le impondrá una medida adicional consistente en cinco años de libertad vigilada tras el cumplimiento efectivo de la condena. De esta manera, el proceso judicial no llegará a celebrarse formalmente ante tribunal.
Detalles de los hechos según la fiscalía
Según el relato de los hechos expuesto por el ministerio fiscal y aceptado por la acusada, esta mujer nacida en Cuba en el año 1997 residía legalmente en España y compartía vivienda con su compañero sentimental, su padre y otros dos compañeros más. El día del crimen, concretamente hacia las 13:30 horas del 16 de noviembre de 2023, ambos se encontraban en el salón del domicilio.
Ante la víctima, la mujer simuló un juego sexual antes de inmovilizarlo completamente mediante sus manos atadas a la espalda. A continuación lo atacó repetidamente con un cuchillo: 51 golpes en el rostro y cuello, 53 puñaladas en la espalda, manos y glúteos, y finalmente 14 impactos en el tórax, mientras aún estaba vivo.
A consecuencia de este ataque violento, también se produjeron heridas graves en la misma agresora, que fue ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos durante varios días. Cuando salió de este servicio hospitalario a finales del mismo mes de noviembre fue detenida y posteriormente encarcelada.
Tal como constata el caso hasta ahora investigado, no había denuncias previas ni procesos relacionados con violencia doméstica entre los dos implicados.