La investigación sobre la presunta agresión a un hombre por parte de dos porteros de una discoteca de Barcelona continúa en marcha. El pasado 9 de enero, los Mossos d'Esquadra detuvieron a dos hombres que trabajan en el Barroko's de la capital condal como autores de la agresión que dejó a un chico de 35 años en estado crítico y en coma en el hospital.
Los hechos sucedieron el pasado 10 de diciembre en la discoteca Barroko's de Barcelona, según recoge el diario ‘Ara’. Un hombre había salido de fiesta con algunos amigos suyos, pero en algún momento de la noche se separó de ellos y, por causas que no han trascendido, los porteros de la discoteca quisieron echar a la víctima.
Cuando consiguieron que saliera, uno de los porteros le propinó un fuerte puñetazo en la cabeza que le hizo caer al suelo, dándose un segundo golpe contra la acera que le provocó un traumatismo craneoencefálico severo. Los servicios de emergencia atendieron al hombre y lo trasladaron al hospital en estado crítico, y allí quedó ingresado en coma durante dos semanas. Ahora, el joven aún está pendiente de algunas pruebas médicas, ya que la lesión podría haberle dejado secuelas.
Según el citado medio, fuentes cercanas a los hechos aseguran que la víctima no es una persona problemática y descartan cualquier tipo de enfrentamiento previo entre él y los porteros. Ahora, los porteros, que tienen antecedentes, se enfrentan a un delito de lesiones.
Según explica ‘Ara’, los porteros detenidos el 9 de enero son dos hombres de 40 y 29 años y ambos tienen antecedentes. De hecho, uno de los dos ya había sido detenido por lesiones.
La investigación de los Mossos d'Esquadra para averiguar la identidad de los dos hombres se ha alargado durante un mes porque no había cámaras de seguridad en la zona y las descripciones de los testigos no daban la suficiente información para identificarlos, un hecho que ha alargado la búsqueda.
Después de ser detenidos, los dos controladores de acceso pasaron a disposición judicial, acogiéndose a su derecho a no declarar, y el juez los dejó en libertad con cargos. Aunque solo uno de los dos fue el autor material del puñetazo que hizo caer a la víctima al suelo, la investigación acusa a los dos porteros del delito de lesiones.