El Tribunal Supremo ha condenado a una persona a pagar 1.050 euros después de negarse a formar parte de una mesa electoral en las elecciones al Parlament de Catalunya de 2021. El hombre alegaba que temía contagiarse de la covid-19.
Según la sentencia, la notificación le fue enviada por correo certificado a través de su madre el 25 de enero, “quedando el acusado debidamente informado de la obligación” de presentarse como vocal en un colegio electoral de Barcelona. También se le advirtió que el incumplimiento sin causa justificada podría constituir un delito.
A pesar de eso, aquel día se negó a formar parte de la mesa aduciendo el riesgo existente para él y su familia por la covid-19, a pesar de que su excusa había sido previamente rechazada por la Junta electoral y había sido informado de nuevo de sus obligaciones. Su puesto fue ocupado por un vocal suplente.
Ahora, un juzgado de Barcelona lo ha condenado inicialmente por un delito de denegación de auxilio electoral, pero la Audiencia de Barcelona lo había absuelto al considerar que actuaba en estado de necesidad. La Fiscalía recurrió, y ahora el Suprem estima el recurso: “el acusado no justificó en absoluto ninguna de las alegaciones que expuso”.
La Sala argumenta que “el condenado valoró como un mal propio el riesgo de contagio, pero esta es una valoración individual”, ya que “la sociedad no consideraba como un mal la celebración de las elecciones, y así se decidió por el Govern y se ratificó por el TSJC que mantuvo la convocatoria electoral”.
Además, el Tribunal subraya que “era fácil acreditar ser persona de riesgo, pero no lo hizo; también lo era acreditar la situación de vulnerabilidad del familiar conviviente, en este caso su madre, que decía haber sufrido una operación, y ni siquiera fue propuesta como testigo”.
Finalmente, los magistrados concluyen que “el acusado faltó a los deberes cívicos para los cuales había sido llamado, y si bien utilizó en principio la vía establecida para hacer sus alegaciones y presentó excusa, esta no le fue aceptada y recurrió a las vías de hecho para evitar aquello que no quería hacer, que era concurrir a las elecciones ejerciendo el cargo de vocal de la mesa electoral para el cual había sido designado”.