El Servei Català de Trànsit (SCT) abrió durante el 2025 cerca de un millar de expedientes sancionadores a conductores con matrícula andorrana por exceso de velocidad, consolidándose como la principal infracción en las carreteras catalanas. En concreto, esta conducta concentró 972 expedientes, muy por delante del resto de tipologías.
Esta tendencia se mantiene también este 2026. Hasta el 9 de abril, el exceso de velocidad continúa liderando el ranking con 164 expedientes sancionadores, confirmándose como el motivo más habitual de multa entre los conductores andorranos.
Según los datos facilitados por el SCT, otras infracciones tienen un peso mucho menor. El año 2025, la segunda causa más habitual fue el incumplimiento de la normativa general, con 109 expedientes, seguida de las infracciones relacionadas con la señalización de maniobras (102 casos). En cuanto a la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas, se registraron 58 expedientes.
Durante el 2026, el resto de infracciones también mantienen una presencia reducida. Después de la velocidad, destacan el incumplimiento de la normativa general (25 expedientes), las infracciones por señalización de maniobras (11 casos) y las vinculadas a la documentación del conductor (6 expedientes). En este período, solo se ha registrado un expediente por conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas.
Por otro lado, el SCT también alerta de un elevado porcentaje de impagos en las sanciones a vehículos extranjeros. Entre 2023 y 2025, se han interpuesto 4.366.260 multas, de las cuales 2.779.081 se pagaron por vía voluntaria. Esto implica que el 36,4% de las sanciones —más de un millón y medio— no se abonaron.
En el caso de los conductores con domicilio en el extranjero, la situación es aún más significativa: más de la mitad de las multas impuestas en los últimos tres años continúan impagadas, hecho que pone de manifiesto las dificultades para garantizar el cobro de estas sanciones.
