La Universidad Catalana de Verano (UCE) prepara su 58ª edición, que se celebrará en Prada, pero advierte que la falta de garantías económicas compromete la continuidad del proyecto. Aunque la programación ya está definida y las inscripciones están abiertas, la dirección denuncia la incertidumbre sobre las aportaciones públicas y reclama un mayor compromiso institucional.
El presidente de la UCE, Jordi Casassas, asegura que la situación es más complicada que el año pasado y lamenta que todavía no se haya concretado parte de la financiación prevista.
La Generalitat todavía no ha concretado la aportación de este año
Según ha explicado Casassas, la Universidad Catalana de Verano todavía espera conocer cuál será la aportación de la Consejería de Investigación y Universidades de la Generalitat para esta edición. Además, continúa pendiente de cobrar el 20% de la subvención correspondiente al presupuesto del año anterior.
A esta situación se añade la reducción de más de la mitad de la contribución del Consejo Regional de Occitania, un hecho que incrementa la presión económica sobre la institución.
La dirección también alerta de la necesidad de ejecutar obras de mejora en las instalaciones de Vallroc, valoradas en cerca de 29.000 euros, para evitar el posible cierre de este espacio donde se desarrollan diversas actividades.
La UCE reivindica más de medio siglo de trayectoria
Desde la Universidad Catalana de Verano consideran que las administraciones no valoran suficientemente el papel de la institución, aunque evitan atribuir esta situación a motivos políticos y la relacionan principalmente con el desconocimiento de su labor.
La entidad reivindica las 57 ediciones celebradas como un espacio de referencia para el debate, la reflexión y la cooperación entre los territorios de habla catalana. Entre los momentos destacados de su historia recuerda la presentación del manifiesto Catalán, lengua de expresión científica en 1973, el anuncio de la creación del Instituto Ramon Llull en el año 2000 o algunos de los primeros grandes actos de la Red Vives de Universidades.
Homenajes, cultura y presencia de dirigentes políticos
La 58ª edición incluirá una amplia programación académica y cultural. Entre los actos más destacados habrá un homenaje a los 750 años de la muerte de Jaime I, con la participación del historiador Antoni Furió, así como la entrega de los Premios Canigó a La Bressola y El Punt Avui.
También se ha previsto una actuación de una treintena de violonchelos con obras de Pau Casals y la participación de diversas personalidades políticas, entre las cuales Pere Aragonès y Oriol Junqueras, mientras que todavía está pendiente de confirmarse la asistencia de Carles Puigdemont.
Uno de los actos centrales reunirá a Josep Lluís Albinyana, Cristòfol Soler y Quim Torra, representantes de diferentes instituciones de los territorios de habla catalana. La clausura contará con la participación del consejero de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, y del presidente de la Xarxa Vives y de la Universidad de Perpiñán, Yvan Auguet.
Quiere reforzar el vínculo con la diáspora catalana
De cara al futuro, la dirección de la Universidad Catalana de Verano también ha anunciado la voluntad de ampliar su ámbito de actuación para consolidarse como un punto de encuentro de la diáspora catalana, con nuevos cursos de lengua y de conocimiento del país.
A pesar de las dificultades económicas, la institución defiende que continúa siendo un espacio imprescindible para el debate, la formación y la cooperación entre los territorios de habla catalana y reclama el apoyo necesario para garantizar su continuidad.
Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad
