En los últimos días en el Principado se han producido diversas avalanchas que han afectado a algunas personas. A principios de enero, la deportista catalana Ares Masip publicó en sus redes sociales cómo una avalancha la arrastró, en este caso, salió ilesa. Más recientemente, un trabajador de la estación de esquí de Ordino-Arcalís falleció días después de ser trasladado al hospital, a consecuencia de una avalancha en el mismo dominio esquiable donde trabajaba. Las avalanchas son fenómenos muy peligrosos que han provocado la muerte de muchas personas a lo largo de los años, y en esta temporada invernal ya se ha registrado la cifra más alta de víctimas en los Pirineos en la última década.
Esta temporada ya "ha habido seis víctimas mortales en el Pirineo", explica la investigadora de Andorra Recerca i Innovació (AR+I), geóloga, nivóloga y miembro de la comisión de accidentes de la Associació pel Coneixement de la Neu i les Allaus (ACNA), Aina Margalef. Se trata de la cifra más alta de los últimos diez años, dado que la última vez que se registró más fue la temporada pasada con cinco fallecidos.
Aparte de los fallecimientos, Margalef explica que desde la ACNA tienen constancia de que se han producido una treintena de accidentes relacionados con las avalanchas justo en este inicio de temporada en los Pirineos. "Este año hemos registrado alrededor de treinta accidentes de personas que han sido arrastradas por una avalancha", afirma Margalef, que añade: "Es una barbaridad".
Por este motivo los expertos recomiendan que es necesario tener formación cuando se realizan excursiones lejos de las pistas de esquí. "El mensaje que estamos intentando transmitir es que para salir a la montaña debes saber interpretar el boletín de avalanchas y el terreno, hay que tener conocimientos de nivología y conocer los indicios de inestabilidad del terreno, y todo esto solo se puede saber si se está formado", indica Margalef. Esto es imprescindible para evitar encontrarse un susto cuando se esquía fuera de los dominios esquiables.
"Se debería hacer más concienciación en la montaña, no solo se debe mirar el número que indica el peligro de avalanchas, sino que se debe saber interpretar el boletín", relata el guía de montaña de la empresa Torb, Julià Joseph Porta. "En el Pirineo las condiciones de nieve son muy irregulares, el boletín puede marcar un nivel de riesgo bajo, pero no excluye que puedas entrar en zonas concretas como cornisas o canales donde te puedes encontrar mucha nieve y no eres consciente de que te estás poniendo en riesgo, por eso es fundamental leer el boletín completo, no solo el número de riesgo", argumenta el guía de montaña.
Además de la formación, también es fundamental llevar el equipamiento adecuado. "Siempre que se esquía fuera de pista se debe hacer con material de seguridad", asevera la investigadora de la AR+I. En este sentido, cuando se hace una salida se debe ir acompañado y llevar siempre detector de personas (ARVA o DVA), una pala y una sonda. Estos tres elementos son imprescindibles porque en caso de encontrarse con una avalancha se pueda encontrar a la persona y desenterrarla. Y es que las estadísticas señalan que los primeros 15 minutos después de que una persona quedara sepultada por nieve son fundamentales, ya que pasado este tiempo la probabilidad de sobrevivir cae en picado.
El problema actual es que mucha gente cada vez busca nuevas experiencias y esquiar por nieve polvo es una de ellas. "A través de las redes sociales vemos gente esquiando nieve polvo y eso acerca y normaliza la práctica de estos deportes. Creemos que está al alcance de todos, pero no es tan sencillo porque se requiere de una formación. La gente no sabe el riesgo que está asumiendo", comenta Joseph.
Temporada negra en los Pirineos: una treintena de accidentes y seis víctimas mortales por aludes
Los especialistas han pedido extremar las precauciones para poder sobrevivir a estos fenómenos
18 de enero de 2026 a las 12:42h
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