El ministro de Finanzas, Eric Jover, ha presentado este lunes –junto con el director general de la Autoridad Financiera Andorrana (AFA), David Cerqueda– el Proyecto de ley de creación de reservas internacionales y acceso del sistema financiero a asistencia en forma de provisión urgente de liquidez.
Este proyecto de ley tiene el objetivo de dotar a Andorra de mayor resiliencia financiera ante posibles situaciones de riesgo, como crisis sobrevenidas, que puedan comportar impactos negativos en el conjunto del sistema financiero. Para ello, el texto refuerza el mecanismo de reservas internacionales y crea un mecanismo equivalente al de un prestamista de última instancia basándose en las primeras.
De este modo, se avanza en la homologación internacional y se da respuesta a unas debilidades estructurales de Andorra mencionadas por los organismos partícipes en el sector financiero internacional y por las agencias de rating. Las consecuencias actuales de no disponer de estos elementos son, entre otras, un mayor coste de financiación para el Estado y para el sector financiero. En cuanto al futuro, no disponer de este mecanismo supondría una capacidad de actuación limitada en caso de situaciones de crisis que puedan afectar al conjunto del país.
Eric Jover ha explicado que actualmente Andorra dispone de unos 240 millones de euros en reservas internacionales: 140 millones de euros en Derechos Especiales de Giro, la moneda propia del FMI, y 100 millones de euros en el Banco de España (administrados por la AFA).
La voluntad es llegar al 12% del PIB de 2021, es decir, a un total de 340 millones de euros en reservas internacionales antes de final de este 2022. Justamente, el director general ha informado de que a estas alturas la AFA tiene las negociaciones muy avanzadas con el Banco de Francia y el Banco Central de los Países Bajos para constituir reservas internacionales este año.
El proyecto de ley fija que las reservas están administradas y custodiadas por la AFA y forman parte de la tesorería del Estado, con posibilidad de aportaciones de la Administración general y de las entidades públicas y una gestión llevada a cabo por la Comisión Gestora de las Reservas Internacionales.
Así pues, teniendo en cuenta la existencia de estas reservas internacionales, el proyecto de ley establece que estas reservas se pueden utilizar tanto para situaciones de crisis de país tales como desastres naturales o pandemias, como para recursos para un prestamista de última instancia. Este mecanismo se ha denominado 'Mecanismo de Provisión Urgente de Liquidez' y la finalidad es aprovisionar urgentemente de liquidez excepcional a una entidad financiera en caso de tensión de liquidez temporal.
Mediante las líneas de liquidez se quiere evitar que posibles problemas puntuales de liquidez de una entidad bancaria provoquen una inestabilidad sistémica del conjunto del sistema financiero. Y es que, tal y como ha apuntado David Cerqueda, la falta de un prestamista de última instancia se ha identificado repetidamente como una debilidad clave del sistema financiero andorrano y de la estabilidad del país, ya que la concentración bancaria nacional provoca que todos los grupos bancarios sean sistémicos y se hace aún más necesaria la existencia de este mecanismo.
En cuanto al funcionamiento de este prestamista de última instancia, se ha establecido que el acceso sólo se puede llevar a cabo una vez se hayan agotado todas las demás posibilidades de obtener liquidez. El banco beneficiario debe ser viable y solvente y, de hecho, debe aportar unas garantías en un valor significativamente superior al importe que consiga de liquidez. Además, el otorgamiento de liquidez puede requerir a la entidad hacer una serie de acciones correctivas complementarias.
Se fijará un tipo de interés disuasorio y una temporalidad con un máximo de seis meses con posibilidad de una única prórroga. La AFA valorará la solicitud de liquidez de la entidad que lo requiera y la resolverá a su discrecionalidad, de acuerdo con criterios técnicos y de estabilidad del sistema financiero.
El director general de la Autoridad Financiera Andorrana ha puesto de relieve que los importes que se podrán otorgar en las líneas de liquidez se limitarán hasta 200 millones de euros, de los cuales la AFA podrá disponer automáticamente. En caso de requerirse un importe superior, necesitará la aprobación del Gobierno.
Finalmente, Cerqueda ha subrayado que el modelo de prestamista de última instancia andorrano está basado en el mecanismo ELA (Emergency Liquidity Assistance) del Banco Central Europeo (BCE) y los Bancos Centrales Nacionales del Eurosistema. "Es un mecanismo muy utilizado y muy consolidado", ha afirmado el responsable de la Autoridad Financiera Andorrana.
En este sentido, David Cerqueda ha destacado que este mecanismo de prestamista de última instancia de Andorra –consensuado entre el Gobierno y la AFA– ha sido desarrollado con el apoyo de los equipos técnicos del FMI.
