Sant Julià de Lòria quiere convertir la Fiesta de la Trashumancia en una cita anual

La tercera edición ha reunido 300 cabezas de ganado y refuerza la apuesta por poner en valor el sector ganadero

06 de julio de 2026 a las 09:02h
La fiesta de la trashumancia que se ha celebrado este sábado en la Rabassa | FOTO: M.F / ANA
La fiesta de la trashumancia que se ha celebrado este sábado en la Rabassa | FOTO: M.F / ANA

El ayuntamiento de Sant Julià de Lòria apuesta por establecer la Fiesta de la Trashumancia como un evento anual imprescindible, con el objetivo de atribuir reconocimiento a la actividad ganadera y acercarla a los habitantes del municipio. Así lo ha manifestado la consejera de Turismo, Judith López, durante la tercera edición que se ha celebrado este sábado y que ha estado marcada por el acompañamiento en el traslado de unos 300 cabezas de ganado hacia los pastos de alta montaña.

López ha valorado positivamente la afluencia e implicación en esta nueva convocatoria, afirmando que el ayuntamiento está “muy contento” por la consolidación de esta festividad. En sus palabras, “Es una manera de dar valor al trabajo del ganadero. La ganadería y la agricultura aquí en Sant Julià están muy bien establecidas y es un trabajo que debemos hacer como ayuntamiento, darles valor y darlos a conocer al pueblo”.

Esta jornada ha reunido cerca de 300 cabezas procedentes de once explotaciones diferentes, y también una treintena de personas que han participado en el seguimiento hasta el lugar conocido como Port Negre. Entre los actos programados había una comida popular con casi 130 tiques vendidos; este año se ha incorporado una novedad culinaria: un ternero entero cocinado gracias a una aportación del Gobierno. La consejera ha remarcado que “hace un día espectacular y es una fiesta que queremos que esté consolidada y queremos que siga”.

 

Calendario ajustado al ritmo de los ganaderos

En cuanto al momento en que se celebra esta festividad, Judith López ha explicado que el ayuntamiento mantendrá esta fecha vinculada a la época tradicional de subida del ganado para adaptarse estrictamente a los calendarios de los profesionales. En este sentido, ha detallado: "Nosotros siempre decimos que esto lo hacemos para poner en valor el trabajo de los ganaderos y nos adaptamos a ellos". Normalmente, este traslado se realiza entre finales de junio y principios de julio, mientras que la bajada se produce habitualmente durante los primeros días de octubre.

La consejera también ha destacado que la estructura actual permite acercar a los vecinos a lugares significativos dentro de la parroquia donde la actividad ganadera tiene especial protagonismo: "Ahora junio-julio nos funciona muy bien, es muy agradable subir aquí y es una manera también de acercar a la gente de Andorra a esta zona, que es una zona muy nuestra", ha concluido.

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Eric Mendo
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