El Centro Comunitario de Salud Mental y Adicciones, conocido como el Ròdol, ha registrado 7.500 visitas y ha atendido a cerca de 2.500 pacientes en sus tres primeros meses de funcionamiento. El jefe del servicio, Joan Soler, hace un balance positivo de esta nueva etapa. "Hace casi tres meses que estamos en esta nueva instalación y estamos muy contentos", ha expresado. Desde la apertura del centro, el servicio ha puesto en marcha un nuevo sistema de registro con el objetivo de tener una radiografía más precisa de la actividad real.
"Estamos contabilizando toda la atención que hacemos", ha explicado Soler en una entrevista a la Agencia de Noticias Andorrana. Esto incluye no solo las visitas presenciales, sino también llamadas de seguimiento o el tiempo dedicado a elaborar informes clínicos. "Hacer un informe no es un minuto. Puedes estar 15 o 20 minutos. Esto es trabajo y es atención al paciente", ha remarcado. Según ha insistido, el objetivo es "contarlo bien para hacer un análisis bien hecho" y poder disponer, a mediados del año 2026, de datos consolidados que permitan comparaciones rigurosas.
"La inteligencia colectiva es mucho más potente". Más allá del espacio físico, el responsable del servicio ha defendido el modelo multidisciplinar como eje central del funcionamiento del Ròdol, tal como defendió la ministra de Salud, Helena Mas, durante la presentación del Plan integral de salud mental y adicciones (PISMA). "La salud mental ya no es solo biología, no es solo medicación", ha subrayado. Según ha explicado, hay que tener en cuenta factores como "la sociedad en la que vivimos, el entorno, la escuela o los amigos"
En este sentido, ha reivindicado el trabajo en equipo. "La inteligencia colectiva es mucho más potente para el beneficio del paciente que la decisión de un solo profesional". Enfermería, psiquiatría, psicología, trabajo social y educación social intervienen de manera coordinada según las necesidades de cada caso.
Actividad estable y principales diagnósticos
En cuanto al volumen de usuarios, Soler ha asegurado que "la dinámica se mantiene estable". En estos tres meses se han atendido cerca de 2.500 personas y se han hecho unas 7.500 visitas. Todavía no se dispone de un desglose detallado por tipología de consulta, ya que el servicio está consolidando el nuevo sistema de registro. "Ahora que ya hemos conseguido contabilizar las visitas, más adelante pondremos nombre a estas visitas", ha explicado.
Aun así, ha avanzado que, en el ámbito de las adicciones, "el alcohol es la primera causa de consulta" en adultos. En salud mental general de adultos, los diagnósticos más frecuentes son "trastornos depresivos y trastornos de ansiedad". En cuanto a niños y jóvenes, ha apuntado que se detectan "muchos diagnósticos de autismo" y "alteraciones de conducta, cada vez más, debido al uso de pantallas".
Mirando hacia un análisis más preciso
Soler ha insistido en que el primer objetivo ha sido ordenar y registrar correctamente la actividad para poder disponer de datos fiables. "Lo principal es contabilizar bien las visitas. Después podremos hacer el análisis", ha insistido, avanzando que a mediados de 2026 esperan poder presentar una valoración más detallada.
"Ha sido un cambio muy positivo", ha valorado Soler los tres primeros meses de funcionamiento a raíz del cambio de criterios. A pesar de admitir que "siempre hay cosas a mejorar", el jefe del servicio considera que el Ròdol representa un paso adelante en la manera de entender y abordar la salud mental en el país. "Estamos intentando contabilizar toda la atención que hacemos, que antes quizás no se contabilizaba bien. Ahora sabemos todas las visitas que estamos haciendo, seas enfermero, seas psiquiatra, seas psicólogo, independientemente del profesional que seas", ha concluido. Datos, sí. Pero sobre todo estructura. Y la idea que se consolida de que detrás de cada número hay un tiempo dedicado, una conversación sostenida y una atención que, ahora, ya no queda fuera del recuento.
