La tarde del viernes, en la Vall d'Incles, un niño de cinco años sufrió el atropello de un trineo en el que iban unos jóvenes, sufriendo heridas severas, según publica el Diari d'Andorra.
Según ha explicado el padre del menor, la familia se encontraba en una zona del valle canillenca cercana al río jugando, cuando aparecieron dos chicos de unos quince años que iban en un trineo. "Se les descontroló el trineo y fueron a parar contra nuestro grupo con la mala suerte de que se llevaron por delante a mi hijo de cinco años". A consecuencia del choque el menor sufrió una rotura del fémur de la pierna derecha. "Lo monté en un trineo, lo tapé como pude y salimos del lugar hacia una zona cercana donde hay unos apartamentos de alquiler. Allí intenté inmovilizarle la pierna todo lo que pude, que ya le colgaba por la lesión, y el propietario de los apartamentos nos atendió hasta que vinieron los bomberos de Canillo y la ambulancia del hospital", relata el padre. En el hospital Nostra Senyora de Meritzell operaron al niño y la intervención quirúrgica ha ido bien. "La primera imagen fue muy impactante. Le han tenido que cortar un trozo del hueso de la pierna y colocar un hierro de la cadera hasta la rodilla porque la rotura que sufrió se encontraba muy cerca de la rodilla. Ahora tendrá que estar dos meses en la cama sin moverse, sin poder ir a la escuela y después con silla de ruedas, en principio durante seis meses según su evolución". Muñoz relata que los médicos no saben si su hijo podrá recuperar la movilidad, "ahora está bien, sabe muy mal que le haya pasado esto tan pequeño, aunque esto también puede ayudar al crecimiento óseo y facilitar la recuperación de la movilidad", dice esperanzado. La familia, residente habitual en Barcelona y con segunda residencia en Andorra, se encontraba de vacaciones cuando se produjo el incidente. Ahora permanecen a la espera del seguimiento del traumatólogo y las instrucciones para trasladar al menor a la capital catalana. "El médico que lo ha operado también ejerce en la Clínica Corachán de Barcelona y estamos esperando que nos den las instrucciones a seguir una vez tenga el alta para trasladarlo y hacer el seguimiento allí", explica Muñoz. El padre lamenta que la familia de los chicos que lo atropellaron abandonara el lugar de los hechos sin esperar la llegada de la ambulancia ni interesarse por el estado del menor. "Mi mujer se desmayó, yo estaba centrado en el niño y ellos recogieron y se marcharon corriendo", relata. Muñoz explica que de momento no han denunciado los hechos a la policía y no tienen claro si hacerlo, "pasó todo muy rápido y no sabíamos cómo actuar, sólo estábamos pendientes de mi hijo. No esperamos sacar ninguna compensación económica, sabemos que ha sido un accidente, pero lamentamos que no se prestaran a ofrecernos ayuda. Esperamos que al darle difusión a lo que ha pasado se les remueva la conciencia", afirma.