El Departamento de Patrimonio Cultural, del Ministerio de Cultura y Deportes, ha concluido con éxito los trabajos de reconstrucción y reparación de la maquinaria hidráulica de la muela de Cal Pal. El Bien Inmueble de Interés Cultural está incluido en el Inventario general del patrimonio cultural y se ha actuado en él durante los últimos meses con el objetivo de poderlo poner en funcionamiento.
Así, la intervención ha permitido poner en marcha el molino, y facilitar la comprensión del funcionamiento de esta pequeña industria. La actuación ha sido clave para revalorizar la muela y la serrería de Cal Pal. Los trabajos fueron adjudicados en noviembre del año pasado a constructora Hundeka por un importe de 18.233,91 euros. La intervención ha sido supervisada por la dirección del equipo técnico del Área de Patrimonio Cultural.

La muela y serrería –un conjunto de dos edificios de tipología tradicional adosada propia de esta zona de los Pirineos– dejó de funcionar en los años 1960 y fue restaurada en 1996 para preservar y dar a conocer los molinos harineros y el patrimonio cultural de la parroquia de Ordino. Aquel mismo año se reabrió la infraestructura como un centro de interpretación en la configuración de serrería, con una restauración de todos los elementos originales asociados a la mecanización del trabajo de la madera.
La muela, o el molino, era clave en una economía agrícola y ganadera, ya que permitía la transformación de los cereales en harina con la que se elaboraba el pan y se alimentaba al ganado. Los molinos andorranos, con pequeñas variaciones, responden a una misma tipología de molino accionado por fuerza hidráulica, y estructuralmente han mantenido las formas de los antiguos molinos medievales.