La consejera de Movem Ordino, Bàrbara Pàmies, se ha abstenido en la votación de la propuesta de suspensión temporal de las licencias de parcelación y de urbanización que se votaba este viernes en un Consejo de Comú extraordinario. Lo ha hecho a pesar de estar de acuerdo en la necesidad de suspender temporalmente las licencias, ya que entiende, visto el calendario, que se trata de una medida electoralista. Así, ha pedido al Comú el compromiso de dejar para el próximo mandato la aprobación del nuevo Plan de Ordenación y Urbanismo Parroquial (POUP).
Según Pàmies, si se aprueba ahora un nuevo POUP se dejará de “manos atadas” a quien tenga la responsabilidad de gobernar la parroquia el próximo mandato. Asimismo, ha valorado que, a pesar de la obligación de hacer los estudios de carga viene de ahora, se han tenido cuatro años en que ya se podía haber actuado. Además, ahora los “tiempos son muy ajustados” para poder hacer un nuevo POUP, recogiendo los intereses de toda la parroquia en temas de sostenibilidad y calidad de vida, y haciendo todos los estudios necesarios.
Es por todo ello que ha pedido el compromiso de no aprobar ahora un nuevo POUP y que sea el próximo Comú, “en quien la ciudadanía de la parroquia deposite su confianza” en las próximas elecciones del próximo mes de diciembre, quien haga el cambio en una cuestión “tan sensible” como es el urbanismo. Además, el próximo Comú no podrá modificarlo, viendo como para hacer la modificación actual se ha tenido que alegar ya medidas excepcionales, y deberá mantenerlo durante seis años, ha señalado la consejera de Movem Ordino.