¿Y si las bicicletas tuvieran palancas en lugar de pedal o juntas universales (o cardanes) y no cadenas? Estos y otros planteamientos son los que pone sobre la mesa la nueva exposición temporal del Bici Lab Andorra ¿Eureka? Creaciones inverosímiles sobre ruedas, que a través de una serie de preguntas abiertas al visitante pretende mostrar que el progreso tecnológico no es lineal, sino todo lo contrario: que para avanzar adelante conviene hacer zigzags y a menudo volver atrás, para así retomar caminos tecnológicos que parecían callejones sin salida.
La exposición está integrada por 13 bicicletas y un sinfín de complementos, que permiten comprender que la evolución muchas veces es una verdadera revolución. Lo hace a través de ejemplos de inventos que aportaban soluciones —a veces brillantes, pero otras veces estrafalarias—, en diferentes campos como la transmisión, la suspensión o el diseño, siempre persiguiendo la idea de que la bicicleta fuera cada vez un utensilio un poco más funcional.
Para hacerlo se pone sobre la mesa la figura de los inventos, de los inventores, de las patentes, del método científico, pero incluso también, de cómo un cambio repentino en el clima fue el causante del nacimiento del germen de las bicicletas.

Por su parte, el jefe de área del Bici Lab Andorra, Eduard Tarrés, ha explicado que de la nueva muestra evidencia como la bicicleta, a lo largo de la historia, ha sido un “invento acumulativo” fruto de la aportación y la evolución permanente y constante de diferentes inventores e ingenieros para crear cada vez aparatos mejores.
El cónsul mayor, Sergi González, ha resaltado la apuesta de la corporación por hacer que el Bici Lab sea un espacio “donde pasarán cosas”, por lo que se definirá un plan estratégico para analizar cómo se puede potenciar el espacio para que gane más visitantes y ofrezca nuevas actividades para el público.
La exposición ha contado con la colaboración de los inventores andorranos, David Aguilar, más conocido con el pseudónimo de Hand Solo, y Marc Sappetti, que hablan desde su experiencia, y también con del filósofo David Murias, que aporta una mirada a vuelo de pájaro sobre las implicaciones morales en el mundo del progreso técnico y las diferencias entre el conocimiento científico actual y el del siglo XIX.
La muestra se podrá ver durante los próximos 6 meses, hasta la 16 de junio, en el museo con acceso gratuito. A lo largo de este semestre se han preparado una serie de actividades dirigidas a todo tipo de públicos y para que puedan ponerse en la piel de los visionarios que a partir de su ingenio han intentado hacer un mundo más cómodo.
Así pues, habrá una conferencia sobre los orígenes de la bicicleta con el historiador Xavi Prat (27 de enero), talleres infantiles para construir una bicicleta robótica (2 de marzo y el 4 de mayo), la sesión de club de lectura Frankenstein o el moderno Prometeo con Elena Aranda (6 de abril) y la conferencia La multidireccionalidad de la bicicleta con David Murias (1 junio).
¿Eureka? Creaciones inverosímiles sobre ruedas toma el relevo de la exposición La Vuelta a España, que entre agosto del año pasado y enero de este año ha explicado cómo funciona este gran evento deportivo, coincidiendo con su llegada al país el verano pasado.