El jefe de Gobierno, Xavier Espot; la cónsul mayor de Andorra la Vella, Conxita Marsol; y la subsíndica general, Meritxell Palmitjavila, han inaugurado este viernes la nueva pasarela Rosa Ferrer, que une la plaza del Pueblo y la calle de la Vall de la capital. La infraestructura, que conecta el entorno del Consejo General con la plaza del pueblo, crea una vía de comunicación de uso exclusivo para el tránsito de personas con el centro histórico de Andorra la Vella. De este modo, el paso elevado permite alcanzar el doble objetivo de reforzar la conectividad urbana y a la vez potenciar el atractivo turístico para los visitantes, ya que fomenta el descubrimiento y el disfrute entre dos polos de interés cultural y de ocio situados en proximidad. En el acto de inauguración, Marsol ha descubierto una placa, ubicada en la entrada de la pasarela desde la plaza del Pueblo, con el nombre de Rosa Ferrer. La política andorrana, que murió en febrero de 2018, tuvo una larga trayectoria política en el Principado y ocupó, entre otros, los cargos de cónsul mayor de Andorra la Vella, de ministra de Salud, Asuntos Sociales y Empleo y de consejera general. El jefe de Gobierno ha ofrecido un discurso en el que ha recordado la memoria de Ferrer, destacando su vocación "de servidora pública desde el compromiso social, la honestidad, el rigor y el humanismo". "El nexo de unión entre las plazas del Consejo General y la del Pueblo, qué mejor metáfora para homenajear a Rosa. Esta pasarela 'in memoriam' hace converger tres instituciones que Rosa conocía muy bien porque buena parte de su vida la dedicó en cuerpo y alma a nuestro país", ha afirmado Espot, que ha alabado "la extensa trayectoria política" de Ferrer en el Consejo General, en el común de la capital y en el Ejecutivo. Xavier Espot ha querido poner de relieve la defensa de Rosa Ferrer de "políticas para mejorar el Estado del bienestar" y el compromiso "de los derechos civiles, especialmente, los de las mujeres". "Con el paso del tiempo, cuando nosotros ya no estemos, esta placa permanecerá aquí para recordar a las generaciones futuras que desde la pasión, el compromiso y el esfuerzo, podemos servir mejor a nuestro país, ejemplo vital que nos dio Rosa", ha concluido.
Tanto Marsol como Palmitjavila han alabado la figura política de Rosa Ferrer y han resaltado que la pasarela con su nombre representa un reconocimiento de la parroquia a Ferrer.
Al finalizar el acto, Conxita Marsol ha entregado una placa de homenaje –que reproduce la que se ha instalado en la pasarela– a un familiar de Rosa Ferrer que ha asistido a la inauguración de la infraestructura. Al acto también ha asistido el ministro de Territorio y Vivienda, Víctor Filloy, y el ministro de Turismo y Telecomunicaciones, Jordi Torres. El paso elevado tiene una longitud de 29,5 metros y una anchura de 4 metros, dibujando una amplia curva. El suelo está tratado con un material de resina antideslizante para garantizar la seguridad de los peatones. Las barandillas laterales, de 1,95 metros de altura, son de vidrio laminado y siguen el mismo diseño que el existente en la plaza del Pueblo. La pasarela incorpora también alumbrado público y ornamental, y se apoya en una pila central fundamentada en una base de hormigón anclada al terreno. Una de las peculiaridades de la infraestructura es que, aproximadamente en el centro del paso, hay un mirador panorámico en forma de voladizo que sobresale de la anchura de la pasarela con un vidrio pisable en el suelo. La realización de esta obra responde al compromiso adquirido por el Gobierno, mediante el convenio firmado el 17 de febrero de 2010 entre el Consejo General, el Gobierno y el Comú de Andorra la Vella, de asumir íntegramente los gastos de construcción.