El Comú de Escaldes-Engordany hace un primer balance positivo del funcionamiento de la prueba piloto de la recogida de residuos puerta a puerta que se está haciendo en la zona de Els Vilars y Can Diumenge, y en las calles Hortalets de Ribot y Étang Salé.
En estos primeros tres meses de recogida puerta a puerta, el Comú ha detectado que los vecinos de la zona de la prueba piloto han mejorado sus hábitos de reciclaje. Esto queda patente en una mayor calidad y cantidad de los residuos segregados.
Tanto es así que se ha aumentado la cantidad de envases recogidos, pasando de 530 kilos cada diez días (campanas en la calle) antes de la prueba piloto a 700 kilos por semana con el nuevo sistema. Al mismo tiempo se ha mejorado la calidad de la fracción envases. Así pues, si antes de iniciar la prueba piloto los impropios dentro de la fracción envases se situaban en el 26%, hoy en día, el porcentaje es del 11,4%. Por impropios se entiende residuos que están fuera de la fracción envases, como pueden ser papel, cartón, vidrio, restos de alimentos.
Otro dato significativo es el referente al acceso al módulo de emergencias, recinto donde los ciudadanos pueden entrar con una llave magnética para depositar basura ante cualquier imprevisto. En este sentido, el Comú ha comprobado que durante los tres primeros meses de prueba piloto solo 62 hogares de las 683 de la zona lo han utilizado una única vez.
Con estos datos, el Comú de Escaldes-Engordany alcanza los principales objetivos del proyecto como son mejorar la salubridad de la zona eliminando los puntos verdes donde se acumulaban residuos fuera de las campanas; facilitar la acción del reciclaje al ciudadano con la recogida en la puerta de casa de los envases, papel y cartón y rechazo; mejorar la calidad de cada fracción recogida; y reducir las emisiones de CO₂ disminuyendo el número de desplazamientos de los vehículos de recogida de residuos (52 viajes menos al año).
Respecto al reciclaje del vidrio y de los aceites vegetales, el Comú mantiene varios contenedores tipo campana en la zona para que los ciudadanos puedan hacer uso. Otros residuos, como por ejemplo, electrodomésticos, material informático, ropa, juguetes o maderas se deben tirar en las deixallerias comunales del aparcamiento del Fener y de la zona industrial del puente de la Tosca.