En el marco de la participación en la Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático (COP26), la delegación andorrana, encabezada por la ministra de Medio Ambiente, Agricultura y Sostenibilidad, Silvia Calvó, ha trabajado esta semana la adhesión de Andorra a dos coaliciones para seguir dando pasos decididos para mitigar los efectos adversos del cambio climático.
Así, en primer lugar, Andorra ha impulsado los contactos para adherirse a la Coalición por la Neutralidad de Carbono, elemento que permite alinearse con el compromiso nacional que anunció el Principado para alcanzar la neutralidad de carbono en 2050. La Coalición por la Neutralidad de Carbono reúne a un grupo de países pioneros que han acordado desarrollar estrategias climáticas ambiciosas para alcanzar los objetivos a largo plazo del Acuerdo de París. Pretende recoger los beneficios socioeconómicos de la transición hacia la neutralidad en carbono, construir economías resilientes y acelerar la acción climática global a la velocidad y escala necesarias.
En este sentido, Andorra cuenta desde principios de año con la Estrategia energética nacional de lucha contra el cambio climático con el objetivo principal de alcanzar la neutralidad de carbono, formada por 5 programas de acción donde quedan incluidos los objetivos de la Coalición.
Son miembros de la Coalición por la Neutralidad de Carbono los siguientes países: Alemania, Canadá, Colombia, Costa Rica, Dinamarca, Etiopía, Finlandia, Francia, Alemania, Islandia, Luxemburgo, Islas Marshall, México, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Portugal, España, Suecia y Reino Unido.
De forma paralela, la delegación andorrana también ha realizado los trámites, durante la COP26, para adherirse a la coalición para la fijación de un precio del carbono a nivel internacional (Carbon Pricing Leadership Coalition CPLC). Tal y como apunta la coalición, los beneficios de disponer de un precio del carbono son uno de los instrumentos políticos más fuertes disponibles para hacer frente al cambio climático. Tiene el potencial de descarbonizar la actividad económica mundial cambiando el comportamiento de los consumidores, las empresas y los inversores al tiempo que desencadena la innovación tecnológica y genera ingresos que se pueden aprovechar productivamente.
La aprobación por parte del Consejo General de la tasa de carbono, permitirá ahora al país la adhesión a esta coalición, con el objetivo de reclamar un precio del carbono universal que permita financiar la transición energética y la acción climática, así como las acciones necesarias para el pleno cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París.
Finalmente informar que, y siguiendo el principio de ejemplaridad, el desplazamiento de la delegación andorrana a Glasgow se ha compensado con la colaboración de un proyecto sostenible de Chile. La voluntad del Gobierno es, próximamente, poder compensar estos desplazamientos con proyectos de Andorra con el impulso del mercado nacional.
