Organyà ultimiza los accesos al futuro polígono industrial mientras redefine el proyecto de zona franca

El municipio hace un paso clave para atraer actividad económica con una infraestructura estratégica

21 de abril de 2026 a las 09:10h

Organyà ha completado las obras de adecuación de los accesos al futuro polígono industrial, una infraestructura considerada clave para el desarrollo económico de la zona y para reforzar la conexión con Andorra. Este paso supone un avance tangible en un proyecto largamente esperado, aunque su planteamiento inicial ha ido evolucionando con el tiempo.

Los trabajos, que han costado más de 700 mil euros por parte de la Generalitat, han permitido mejorar la conexión viaria con la C-14, facilitando la entrada y salida de vehículos pesados y preparando el terreno para la futura implantación de empresas. El objetivo es convertir este espacio en un polo de actividad logística e industrial que pueda captar inversión, especialmente vinculada al mercado andorrano.

La ubicación de Organyà, a poca distancia de la frontera con Andorra, ha sido desde el principio uno de los principales atractivos del proyecto. La voluntad es aprovechar esta proximidad para ofrecer a empresas —particularmente andorranas— un espacio dentro del territorio de la Unión Europea donde desarrollar parte de su actividad.

Este planteamiento responde a una necesidad creciente: la de disponer de plataformas logísticas que permitan optimizar costes, simplificar operaciones y facilitar el acceso al mercado comunitario.

De Zona Franca a zona económica especial

Aunque inicialmente se planteó la posibilidad de crear una Zona Franca, esta opción se ha ido diluyendo con el paso de los meses. Las limitaciones normativas y fiscales dentro de la Unión Europea han hecho difícil sacar adelante un modelo con ventajas aduaneras plenas.

En este contexto, el proyecto se está reconduciendo hacia la creación de una zona económica especial, con incentivos adaptados al marco legal europeo y orientada a atraer empresas logísticas, de distribución y de servicios.

Esta redefinición no implica una renuncia a la ambición inicial, sino una adaptación a la realidad jurídica y económica del territorio.

La finalización de los accesos es un primer paso imprescindible, pero el desarrollo efectivo del polígono dependerá ahora de la capacidad de atraer inversión y de llenar de contenido el proyecto, pero a estas alturas se desconoce el interés real de las empresas por instalarse allí y por lo tanto la capacidad de competir con otros hubs logísticos.

A pesar de ello, desde el territorio se defiende que el proyecto puede convertirse en una oportunidad para dinamizar la economía local y generar nuevos puestos de trabajo en una zona con limitadas alternativas industriales.