El proyecto de la Mollera ha vuelto a situar este jueves la discusión en el centro del consell de comú de Ordino. La polémica se ha reactivado a raíz del anfiteatro que, en un primer momento, estaba previsto en este espacio.
La cónsul mayor de Ordino, Maria del Mar Coma, ha explicado que la propuesta se modificó después de que el Govern determinara que la zona tenía un valor ambiental que había que preservar.
Dolsa cuestiona los cambios del proyecto
Desde la minoría, el consejero Enric Dolsa ha puesto en duda las variaciones que ha acumulado el proyecto con el paso de los años, especialmente en lo que respecta a la previsión inicial del anfiteatro. Dolsa ha recordado los antecedentes de la iniciativa y ha asegurado que esta preveía un espacio destinado también a actividades culturales.
En este contexto, ha pedido al comú toda la documentación vinculada a los antecedentes y a las modificaciones que ha experimentado el proyecto a lo largo del tiempo.
El origen del cambio, situado en 2013
Coma ha situado el inicio del giro en el 2013, cuando el Govern trasladó al comú que la zona era de interés y que se debía conservar. Según ha detallado, el proyecto del anfiteatro, planteado en el 2011, quedó descartado después de aquella valoración ambiental.
Posteriormente, en el 2014, el Quart habría pedido al Govern qué tipo de actuación se podía desarrollar en este espacio si se mantenía la voluntad de protegerlo. A partir de aquí, se empezó a trabajar en una nueva propuesta, que acabaría derivando en el Centro de Interpretación de las Molleres.
La cónsul ha remarcado textualmente: "Efectivamente, en 2011, cuando se hizo el proyecto, se quedó que en aquella zona, que era una zona de interés y que se podía hacer un anfiteatro, pero posteriormente, con los estudios de Govern, de hecho fue el 20 de diciembre de 2013, que el Govern envió una carta al comú en la que decía que aquella zona era una zona de mucho interés y, por lo tanto, que se debía proteger".
La posición del comú y Medio Ambiente
La mandataria comunal ha afirmado que todo este proceso se comunicó al comú en el año 2014, si bien ha admitido que probablemente no se trasladó en aquel momento a todos los miembros de la corporación porque todavía se trataba de un proyecto en fase de trabajo.
Desde la corporación también se ha defendido que los servicios de Medio Ambiente del Govern no consideraron viable levantar un equipamiento sobre la zona de Mollera que se quería mantener intacta. En este sentido, el comú ha reiterado que da apoyo al cambio siempre que se preserve el entorno.
Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad
