Ordino celebra la tradicional bendición del ganado con más de 200 cabezas en trashumancia

Ganaderos y vecinos se han reunido en Sorteny coincidiendo con el cambio de pastos, en una jornada que reivindica el peso del sector primario en el país

ANA
13 de agosto de 2026 a las 20:41h
Un grupo de vacas y caballos pastando | FOTO: R.S. (ANA)

Ganaderos y ciudadanos del país se han reunido en Sorteny para celebrar la tradicional bendición del ganado. La parroquia de Ordino ha celebrado un año más esta tradición antigua que servía para pedir protección a Dios para los ganaderos y su ganado. Coincidiendo con el cambio de hierbas del ecuador de la campaña de verano, más de 200 cabezas de ganado han hecho la trashumancia de los Emprius hasta el valle de Rialb para que puedan continuar alimentándose.

La jornada ha estado marcada por el traslado de cerca de 200 cabezas de ganado. En concreto, se han movilizado 120 madres de cría con sus terneros, una cuarentena de caballos y los correspondientes potros. Los animales han pasado de el valle de Arcalís al valle de Rialp, en el tradicional cambio de las hierbas de los Emprius a las hierbas comunes. Una práctica vinculada al calendario ganadero del país que permite a los ganaderos continuar aprovechando los pastos de montaña durante los meses de verano.

El acto también ha contado con la tradicional bendición del ganado y de los ganaderos. Una vertiente tradicional y religiosa que, según Betriu, se incorporó al encuentro a partir de los años sesenta o setenta. El cónsul ha explicado que, aunque el cambio de ganado por estas fechas ya se hacía anteriormente, la bendición propiamente dicha no es tan antigua. “Quizás hace más de cincuenta años que, en principio con lo que he hablado con los ganaderos más mayores, no se bendecía”, ha señalado Betriu, que ha recordado que por Sant Jaume, a principios de agosto, ya se hacía el cambio de ganado, pero que el encuentro de los ganaderos tenía inicialmente otro carácter.

En aquella época, según ha relatado el cónsul, el encuentro servía para que los ganaderos ayudaran al vaquero y comprobaran que todo el ganado hubiera hecho el traslado. La falta de carreteras y las dificultades para acceder a la zona hacían que esta jornada tuviera también un importante componente de reunión entre los vecinos. “La gente se encontraba aquí porque tenían que ver el ganado”, ha explicado Betriu. Los ganaderos contaban los animales para comprobar que estuvieran todos y aprovechaban la ocasión para compartir un rato juntos. “Todo el mundo llevaba su fiambrera y aquí, en estas piedras, hacían el encuentro y aquí discutían la jugada”, ha relatado.

La incorporación de la bendición del ganado, según Betriu, llegó posteriormente, a raíz de la relación entre el sector ganadero y la Iglesia. “A partir de los años sesenta o setenta hubo un cambio de mosén en Ordino, hubo un mosén más ágil, y entre el sector ganadero y la cultura de la Iglesia optaron por bendecir el ganado este día y este lugar”, ha explicado Betriu. 

Actualmente, se ha convertido en la fiesta de la ganadería. Por este motivo, también se aprovecha la ocasión para hacer una comida de hermandad. Alrededor de un centenar de personas según el común han comido juntas carne a la brasa, como se ha ido haciendo los últimos años.

“Es un acto que es tradicional, pero que al mismo tiempo también permite reivindicar que el sector está vivo y que está presente”, ha afirmado el ministro de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería, Guillem Casal. “Reunirnos aquí al conjunto de ciudadanos de todo el país, pero también especialmente de la parroquia de Ordino, permite estar en contacto con el sector primario, permite ayudarles, acompañarles, y por lo tanto también saber que son importantes para mantener este ecosistema”, ha añadido Casal.

 

Casal defiende que el sector primario es “necesario para el futuro del país” y reivindica los esfuerzos del Gobierno

El ministro de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería, Guillem Casal, ha defendido la necesidad de continuar acompañando y reforzando el sector primario, que considera un sector “existente, vivo y necesario para el futuro del país”. El ministro ha reconocido las dificultades que afrontan agricultores y ganaderos, especialmente en un territorio de montaña como Andorra, pero también ha reivindicado los esfuerzos que ha hecho el Gobierno durante esta legislatura.

El ministro ha remarcado que el sector primario es una actividad “complicada” y “dura” y que las particularidades geográficas del país todavía dificultan más la actividad. “En un país como Andorra de montaña todavía es más complicado”, ha señalado, destacando los costes asociados más elevados que deben asumir los productores. “Tiene unos costes asociados más altos y, por lo tanto, hay que estar a su lado”, ha relatado el titular de Agricultura y Ganadería.

En este sentido, el ministro ha argumentado que el ejecutivo ha incrementado los recursos destinados en este sector. Según ha explicado, durante esta legislatura se han repensado las ayudas y se ha aumentado en más de un 40% la partida presupuestaria destinada a fomentar el sector primario. Casal también ha destacado los cambios legislativos impulsados durante los últimos años con el objetivo de facilitar la actividad de los profesionales del sector. 

El titular de Agricultura también ha defendido que el sector primario se reivindique ante las administraciones. “Es un sector reivindicativo y ha de ser reivindicativo”, ha afirmado, argumentando que los agricultores y ganaderos han de poder trasladar sus necesidades a la administración.

Casal ha admitido que la dimensión de Andorra y los costes de producción hacen difícil competir con los productos importados, pero ha insistido en la necesidad de mantener el apoyo público a una actividad que va más allá de la producción de alimentos. Por esta razón ha destacado el papel de la agricultura y la ganadería en el mantenimiento del ecosistema y de las montañas, y también su contribución al atractivo turístico del país. También ha reivindicado el componente cultural y tradicional del sector, vinculado a las casas ganaderas y a la identidad del territorio.

Entre los principales desafíos de cara al futuro, el político ha destacado el relevo generacional. El ministro ha señalado que garantizar la continuidad de las explotaciones es “un reto común a todos los territorios” y ha defendido la necesidad de preservar una actividad que, según ha remarcado, permite producir alimentos de calidad.

Casal ha puesto como ejemplo la carne de calidad de Andorra y otros productos agrícolas, ámbitos en los cuales asegura que el Gobierno ha ido incrementando las ayudas e introduciendo nuevas líneas de apoyo.

Por todo ello, el ministro considera que las administraciones han de mantenerse “al lado” del sector y atender sus reivindicaciones para garantizar su continuidad. El objetivo ha concluido, es hacer los “esfuerzos necesarios para que continúe siendo un sector existente, vivo y necesario para el futuro del país”, ha aseverado.

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