La Secretaria d’Estat d’Igualtat i Participació Ciutadana, conjuntamente con el Ministeri d’Afers Socials, ha elaborado un protocolo específico destinado a la prevención, detección e intervención contra la violencia de género y doméstica dirigida a personas mayores que utilizan servicios sociosanitarios. Este instrumento normativo no solo pretende atender las consecuencias inmediatas de situaciones de violencia, sino también fomentar cambios duraderos que reduzcan la aparición de los casos.
Ámbito de aplicación de los servicios sociosanitarios
El protocolo está vigente para todos los servicios sociosanitarios destinados a personas mayores autorizados en el Principado, tanto públicos como privados, registrados oficialmente en el Registre Nacional de Serveis Socials i Sociosanitaris. Esto incluye servicios de atención domiciliaria, centros de día, hogares residencias y residencias asistidas, bajo regímenes ordinarios o temporales (respiro). La Secretaría de Estado y el Ministerio han programado diversas iniciativas formativas para que las entidades implicadas conozcan detalladamente el contenido del protocolo.
Ejes principales: prevención y detección
La estructura preventiva del documento se centra en tres pilares fundamentales: la sensibilización y formación continuada de los profesionales; la promoción activa del empoderamiento de las personas usuarias; así como la detección temprana de los factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir violencia. Este enfoque integral permite abordar tanto aspectos educativos como prácticos dentro de los centros.
Procedimientos de actuación ante sospechas
Por otro lado, en cuanto a la actuación propiamente dicha cuando se detecta una posible situación de violencia, el texto regula una serie de recomendaciones orientadas a establecer una primera respuesta adecuada. Incluye herramientas específicas para evaluar el grado de riesgo que corre la víctima potencial; define los pasos que se deben seguir en caso de sospecha fundada; detalla los criterios formales para comunicar estos casos a los órganos competentes; y establece protocolos específicos cuando el agresor sea un profesional del servicio sociosanitario.
Retos específicos en mujeres mayores de 65 años
Las mujeres mayores —especialmente aquellas con más de 65 años— afrontan dificultades particulares relacionadas con la edad avanzada, condiciones sociales vulnerables, problemas asociados a la salud física o mental y obstáculos institucionales que complican tanto la identificación como el abordaje efectivo de los casos. En este sentido, este protocolo se erige como una herramienta indispensable para garantizar una protección adecuada mediante medidas preventivas adaptadas a su contexto específico.