La intervención arqueológica en la Balma del Lluncí confirma que el espacio ha sido utilizado a lo largo de la historia

14 de junio de 2021 a las 13:16h

Han sido tres semanas de trabajo sobre el terreno con un sondeo de 9m2 de intervención con la voluntad de conocer más el yacimiento arqueológico de la Balma del Lluncí, bien de interés cultural, y poder transmitirlo a las generaciones futuras. Los resultados de la intervención han permitido documentar diferentes fases de sedimentación natural de ocupación humana en la Balma. Sin embargo, los diferentes hallazgos que se han hecho no han podido aportar material que sea indicador de períodos concretos de la historia, por lo que aún no se permite precisar en qué momentos este abrigo rocoso, de 24m de anchura, ha sido utilizado por la humanidad.

Así lo han explicado y detallado el director de Patrimonio Cultural, Xavier Llovera, y el arqueólogo de la empresa Regirarocs, Gerard Remolins, en un encuentro con los medios para explicar las principales conclusiones de la intervención. De esta manera, se ha precisado que el sondeo realizado ha permitido ampliar lo que ya hizo en 1966 Pere Canturri, pero que debido a la falta de material encontrado se ha decidido hacer dotaciones de carbono 14 de los diferentes hogares, con restos de animales consumidos, que se han podido localizar.

Llovera ha recordado que la intervención se ha podido llevar a cabo gracias a la colaboración público-privada entre el Ministerio, la sociedad promotora de la urbanización, Els Arbres de Tardor SLU, y la empresa arqueológica de Regirarocs. Una vez hecho el análisis más científico habrá que analizar si es necesaria una nueva campaña de excavación. Mientras tanto, sin embargo, se volverá a tapar para proteger los hallazgos hechos y evitar que haya nuevas sedimentaciones. Por su parte, Remolins ha recalcado que la intervención ha permitido confirmar que "hay varias ocupaciones que se han sucedido en el tiempo que indican que la Balma ha sido transitada y utilizada a lo largo de la historia".

La Balma del Lluncí se encuentra en el límite de poniente de la urbanización proyectada de la Cabeca, bajo el espaldarazo rocoso del Roc de l'Oral en el pueblo de Vila, en la parroquia de Encamp. Este es un yacimiento arqueológico, declarado bien de interés cultural e incluido en el Inventario general del patrimonio cultural en 2003.