La buena marcha y crecimiento de la economía ha permitido cerrar el ejercicio de 2025 con un resultado presupuestario de 88,3 millones de superávit, una noticia muy positiva para el Gobierno teniendo en cuenta que la previsión era cerrar el ejercicio con un déficit de 35 millones. El ministro de Finanzas, Ramon Lladós, ha atribuido estos buenos resultados "a una previsión presupuestaria prudente y una ejecución rigurosa", ya que se han ejecutado prácticamente todas las inversiones previstas. Este resultado positivo permitirá destinar parte de los recursos económicos a pago de deuda y otra parte importante -sin especificar porcentajes- al mercado de pisos de alquiler asequible.
Lladós ha dejado claro que "hemos recaudado más por el buen funcionamiento de la economía, y manteniendo el compromiso de no incrementar los impuestos". Así, la recaudación del Impuesto General Indirecto (IGI) ha aumentado un 13% (186 millones), mientras que en el capítulo de imposición directa, cabe destacar el incremento del 56% en el impuesto de sociedades respecto al año anterior (167 millones), o del 28% (87 millones) en concepto de Impuesto sobre las Personas Físicas (IRPF). En este sentido, ha destacado que han contribuido las políticas para fomentar el poder adquisitivo de la ciudadanía con, entre otros, aumentos del salario mínimo, el doble del índice de precios de consumo, y la repercusión directa consecuente en el resto de los incrementos salariales.
Paralelamente, Lladós ha avanzado la voluntad del Gobierno de promover una modificación de la ley de sostenibilidad de las finanzas públicas para ampliar los supuestos a los que pueden ir destinados los superávits presupuestarios: no solo para el retorno de deuda pública, sino también para inversiones de carácter social o proyectos de interés nacional. Esto permitirá, tal como ha añadido la ministra de Presidencia, Economía, Trabajo y Vivienda, Conxita Marsol, destinar una parte destacada a ampliar el parque público de viviendas de alquiler asequible y superar los 600 pisos en 2027. "Devolveremos parte de la deuda, pero una buena parte del superávit lo destinaremos a hacer crecer el parque público", ha apuntado la ministra.
Así pues, Marsol ha argumentado que la voluntad es "adquirir edificios que ya estén bastante avanzados y que no necesiten una reforma importante", para que en tres o cuatro meses ya se puedan poner en el mercado de alquiler, teniendo en cuenta que el Gobierno ya ha entrado a trámite parlamentario la ley para el levantamiento de la prórroga forzosa de los contratos. Aunque no ha avanzado cuántos edificios se adquirirán, sí que ha recordado que uno de los deseos del ejecutivo es poder adquirir algún hotel para destinarlo a mayores de 65 años y que puedan vivir en una especie de 'cohousing', una tipología de viviendas donde puedan tener autonomía, pero también compartan zonas comunes. "Uno de los edificios que compremos nos gustaría que fuera así", ha añadido.
En cuanto al endeudamiento, Lladós ha señalado que a finales de 2025 la deuda pública, que representa un 29,4% del PIB, cumple el compromiso de situar la deuda por debajo del 30%. "Ya hemos llegado un año antes de que termine la legislatura", ha celebrado.