El Comú de Ordino ha hecho un balance muy positivo de la segunda edición de la Feria del Vermut de Ordino, celebrada este fin de semana en La Cortinada y que ha reunido cerca de un millar de visitantes.
La propuesta, organizada conjuntamente con Menja’t Andorra, se consolida así como una de las nuevas citas gastronómicas y culturales destacadas de la parroquia.
Éxito de la zona picnic y de la arrozada popular
La consejera de Cultura, Educación y Bienestar Social, Mònica Armengol, ha destacado especialmente la buena acogida de las novedades incorporadas este año.
Entre ellas, la nueva zona picnic ha sido uno de los espacios más valorados por los asistentes, mientras que la arrozada popular celebrada el sábado agotó los 200 tickets disponibles, convirtiéndose en uno de los momentos más multitudinarios del fin de semana.
Impacto positivo para los restaurantes y el comercio local
Desde el Comú de Ordino también se ha puesto en valor el impacto económico de la feria sobre los establecimientos de la parroquia.
Según Armengol, “la restauración del pueblo sale beneficiada porque mucha gente se queda a consumir aquí”, pero también los otros pueblos del valle gracias a los menús especiales que diversos restaurantes han ofrecido durante el fin de semana.
Catas, música y patrimonio
Durante los dos días, los visitantes han podido participar en catas de vermuts, ratafías y licores de hierbas, así como en talleres especializados sobre elaboración de bebidas artesanales.
La programación también ha incluido actividades culturales y patrimoniales con visitas guiadas a Cal Pal, la mola y serradora de Cal Pal, la mina de Mina de Llorts e itinerarios por Riberamunt.
El ambiente festivo se ha completado con música en directo, sesiones de DJ y exhibiciones de flair bartending.
Diez paradas y tres food trucks
La Feria del Vermut de Ordino ha contado este año con diez paradas de productores y restauradores y tres food trucks, reforzando una oferta gastronómica basada en productos de proximidad y calidad.
