FEDA ha puesto en servicio una parte de la nueva línea de alta tensión entre Encamp, Ransol, La Gonarda y Grau Roig, que sustituye la línea actual obsoleta. Se trata del primer tramo de un total de cuatro, concretamente el que va entre Encamp y Grau Roig. El resto se irán poniendo en servicio de manera escalonada tal como estaba previsto en el plan de la infraestructura de aquí a finales de año.
Esta línea permitirá triplicar la capacidad de transporte de electricidad actual y ayudará a absorber la producción de las nuevas fuentes de energía renovable, a bascular el sistema eléctrico para limitar el efecto de los picos de precio de la energía en los países vecinos y a repartir mejor la carga de la red.
La puesta en tensión de la nueva infraestructura es un trabajo de gran magnitud y complejidad que ha requerido la implicación de diferentes equipos de FEDA. Durante todos los trabajos, se han focalizado los esfuerzos en preservar el servicio a la clientela en caso de que hubiera cualquier imprevisto. Así, gracias a las medidas de prevención y a la coordinación entre los equipos de FEDA, finalmente se ha puesto en funcionamiento este primer tramo de la línea sin que haya habido ningún tipo de afectación para los usuarios.
A este tramo entre Encamp y Grau Roig le seguirán, próximamente, el tramo Grau Roig-Ransol, Ransol-La Gonarda, y La Gonarda-Encamp. La futura puesta en funcionamiento de la nueva ETR de la Gonarda, una estación puntera, moderna y de bajo impacto visual y sonoro, que ya está construida, va estrechamente ligada a las maniobras de puesta en funcionamiento de la nueva línea. Se prevé que el conjunto esté plenamente operativo a finales de año.
Una de las particularidades del proyecto es que todo el trazado de la línea pasa por terreno público y que permitirá, una vez esté toda la línea en marcha, la retirada de la antigua línea, ya obsoleta, y que afecta terrenos particulares y zona urbana del valle oriental. Además, en todo el proyecto se han incorporado actuaciones de minimización del impacto en la flora y la fauna, así como del impacto visual.
Concretamente, se han realizado estudios de evaluación ambientales, florísticos y se han valorado diferentes alternativas para tener la mejor integración en el entorno. En cuanto a las torres, se han dimensionado para minimizar las toneladas de acero necesarias, su impacto en el suelo y para garantizar la integración paisajística.

En cuanto a la fauna, se han previsto también acciones para favorecer las zonas de hábitat del gallo de bosque. Concretamente, en cerca de una veintena de las torres ubicadas en la parroquia de Canillo se ha aplicado un tratamiento específico con restos de arbustos para hacer cordones perimetrales y así dificultar el acceso a posibles predadores del gallo de bosque.
La línea estaba prevista en el Plan sectorial de infraestructuras energéticas, con el objetivo de absorber el aumento de producción que pueda haber en los próximos años, fruto del mandato de la Ley de impulso de la transición energética y del cambio climático, y de los esfuerzos de FEDA para invertir en más producción con renovables. La línea actual se encontraba en su límite de capacidad en momentos de mucha importación del lado francés, reduciendo el margen de maniobra para limitar el impacto de los picos de precio en los países vecinos. La nueva línea permitirá asumir, además, el crecimiento del consumo que se derive del aumento de la electrificación de la calefacción o la movilidad eléctrica, entre otros.
La nueva línea tiene una longitud de unos 17,5 kilómetros y cuenta con 69 torres, todas ellas fuera de núcleos urbanos y en terrenos públicos. Paralelamente a la puesta en funcionamiento de esta línea, se iniciarán los trabajos de retirada de los cables conductores de la antigua.
El proyecto lo ha llevado a cabo la empresa Eiffage Énergie Systèmes, con el apoyo de las empresas andorranas Progec, Tot boscos, Euroconsult, Desplom, Heliand, Ambiotec y Unida. El importe total de los trabajos es de 18 millones de euros e incluye tanto las obras de construcción de la nueva línea como los trabajos de retirada de la línea actual, una vez quede en desuso.