Con la voluntad de estimular proyectos sostenibles, respetuosos con el medio ambiente y en favor de la transición energética, el Gobierno ha aprobado la creación del mercado nacional de compensación de emisiones de gases de efecto invernadero. La implementación de este sistema es una nueva herramienta para seguir dando pasos decididos hacia el objetivo de neutralidad de carbono en 2050, implementando la hoja de ruta establecida en la Ley de impulso de transición energética y cambio climático (Litecc) y la Estrategia energética nacional y de lucha contra el cambio climático 2020-2050.
"La creación del nuevo mercado permite conectar proyectos de sostenibilidad y posibles inversores, ampliar la corresponsabilidad entre toda la ciudadanía ante el reto más importante que tenemos actualmente como es el cambio climático", ha asegurado la ministra de Medio Ambiente, Agricultura y Sostenibilidad, Silvia Calvó, durante la rueda de prensa de presentación. "Se convierte en un medio de impulso de iniciativas y proyectos innovadores en el campo de la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero", ha reiterado.
El director de la Oficina de la Energía y del Cambio Climático, Carles Miquel, ha explicado que el reglamento aprobado desarrolla con rigor, coherencia y transparencia los mecanismos de compensaciones de emisiones. La finalidad es articular la creación de un programa de compensación de emisiones para alcanzar "un desarrollo sostenible que compatibilice el crecimiento del bienestar económico y social con la protección de nuestro medio ambiente".
En cuanto al funcionamiento, Miquel ha ejemplificado que funciona como un mercado virtual de oferta y demanda donde todo el mundo que quiera podrá tener acceso, tanto para presentar proyectos a financiar como para comprar créditos de carbono generados con la implementación de proyectos que ahorren CO2 en su implementación. El mercado es voluntario y accesible para todos los públicos, ciudadanía en general y empresas.
La implantación del sistema es clave a la hora de apoyar a las organizaciones, las entidades o las empresas, en el marco de la responsabilidad social, corporativa o empresarial, dado que facilita la compensación de la huella de carbono y la adopción de políticas de lucha contra el cambio climático en su funcionamiento. Asimismo, la articulación de un sistema de compensación de emisiones a escala nacional debe servir, además, para fomentar y coordinar actividades dispersas relacionadas con el medio ambiente llevadas a cabo por instituciones y empresas.
Control y vigilancia de la comercialización
Carles Miquel ha enfatizado que el mercado nacional permite impulsar mecanismos para coordinar los diferentes actores facilitando la canalización voluntaria de fondos hacia proyectos que tengan como fundamento la mitigación del cambio climático. Para asegurar que las transacciones son fidedignas, el reglamento establece un marco de absoluta transparencia e integridad, fomentando así la transición hacia una economía baja en carbono.
Por este motivo, la Oficina de la Energía y del Cambio Climático será la encargada de crear un estándar de carbono que demuestre la integridad ambiental de los créditos de carbono generados por los diversos proyectos y también impulsa un sistema de registro de créditos que clarifique la propiedad de los créditos y su trazabilidad. Asimismo, se establece un precio mínimo de 30,00 euros por tonelada equivalente de CO2 que presumiblemente se ahorra con la implementación del proyecto.
¿Qué proyectos tienen cabida?
Podrán acceder al mercado todos aquellos proyectos que sigan alguna de las líneas siguientes:
a) Eficiencia energética e implantación de energías renovables.
b) Movilidad y transporte urbano.
c) Agricultura, silvicultura, gestión forestal y gestión ganadera.
d) Economía circular.
e) Cualquier otro ámbito relacionado con la protección de los ecosistemas o la lucha contra el cambio climático.
Además, el proyecto debe desarrollarse dentro del territorio andorrano; desarrollarse en el ámbito del cambio climático y en la línea de la Estrategia energética nacional. Finalmente, y en el ámbito de la digitalización de la administración, desde el Ministerio se trabaja para desarrollar una plataforma web que digitaliza los procesos, los automatiza e integra el conjunto de actores del mercado en un mismo entorno con el objetivo de dar un enfoque global e integrador al mercado.
