La desviación de Sant Julià de Lòria entra en una fase decisiva con el inicio de la perforación del túnel de Rocafort

Una obra clave para la movilidad y la calidad de vida de los lauredianos, operativa en 2027

17 de marzo de 2026 a las 13:32h

Los trabajos para materializar la desviación de Sant Julià de Lòria entran en una fase clave con la llegada de una de las máquinas encargadas de ejecutar la perforación del futuro túnel. La perforadora comienza a trabajar por la boca sur y representa un paso decisivo para que la infraestructura entre en servicio el  primer semestre de 2027. 

El jefe de Gobierno, Xavier Espot, que ha visitado esta mañana las obras junto con el ministro de Territorio y Urbanismo, Raul Ferré, ha destacado los esfuerzos para sacar adelante la desviación de Sant Julià  de Lòria, “una infraestructura largamente esperada y clave para mejorar la movilidad y la calidad de vida  de los lauredianos y las lauredianas”. La actuación permitirá mejorar la seguridad y la movilidad desplazando  fuera del centro de la villa unos 18.000 vehículos diariamente. Además, permitirá reducir los niveles de CO2 un  41% respecto a los actuales.  

El proyecto preveía inicialmente la excavación del túnel únicamente desde la boca sur, con doble turno de  trabajo durante toda la obra. Sin embargo, se ha acordado mejorar la ejecución: perforando de forma simultánea a  partir del mes de junio desde la boca sur y la boca norte. Esta optimización reduce de manera  significativa los trabajos nocturnos, minimiza las afectaciones al entorno y a la ciudadanía y mantiene el calendario previsto. Esta modificación del proyecto ha comportado la preparación de la boca norte durante  los últimos meses y la incorporación de un segundo equipo de perforación al inicio del verano. Durante los  primeros meses de trabajos, solo en la boca sur, sí que habrá doble turno, con voladuras diurnas y trabajos de sostenimiento y desescombro. 

En este sentido, el ministro de Territorio y Urbanismo ha señalado que “esta mejora permite  avanzar en una obra estratégica para el país reduciendo las molestias a los vecinos y garantizando, a la vez, el  cumplimiento de los plazos y los estándares de seguridad”. De esta manera, el Gobierno vela para que la  infraestructura se ejecute con criterios de responsabilidad, eficiencia y respeto por el entorno.

En cuanto al sistema de excavación, los trabajos se realizan con maquinaria tipo ‘jumbo’, equipados con  brazos extensibles que perforan la roca. Posteriormente, las perforaciones se llenan de explosivos que se  detonan de manera controlada. A continuación, se llevan a cabo las tareas de desescombro y de  sostenimiento del frente de excavación, en un proceso cíclico y continuo.  

El túnel de Rocafort una vez operativo tendrá una longitud de unos 233 metros, complementados con unos accesos de unos 100 metros en cada boca. Además, dispondrá de tres carriles, dos en sentido sur y uno  en sentido norte, como el túnel de la Tàpia. De esta manera, la carretera general 1, desde el enlace con  la carretera secundaria de Fontaneda hasta el enlace de Aixovall, contará con tres carriles. 

Hasta ahora se han llevado a cabo los principales trabajos preparatorios del proyecto. En la boca sur, se ha ejecutado  el paraguas de sostenimiento, así como la preparación del frente de excavación y la colocación de las  cerchas. Paralelamente, se han iniciado los trabajos de preparación del frente de excavación en la boca norte. También se ha completado la cimentación y el alzado de los falsos túneles tanto en la boca sur como en la  boca norte, así como el desvío y soterramiento del torrente de Rocafort, una actuación indispensable  para garantizar el paso libre y seguro de los trabajos de excavación en la boca sur.