Una conductora de cuarenta y seis años y no residente en el país conducía haciendo zigzags por la CG2 sin regular la velocidad y poniendo en peligro al resto de conductores de la vía, ya que invadía el carril contrario.
Varios conductores dieron el aviso a la policía. Cuando la interceptaron, le practicaron la prueba de alcoholemia y los agentes tuvieron una gran sorpresa: dio un resultado de 1,81 gramos de alcohol por litro de sangre.
La policía de Andorra procedió a la detención de la mujer.