Cerni Cairat: "Estamos trabajando para establecer zonas de crecimiento prioritario en Sant Julià de Lòria"

Entrevista al cónsul mayor de Sant Julià de Lòria, Cerni Cairat

17 de julio de 2026 a las 07:00h
Actualizado: 17 de julio de 2026 a las 08:08h

Dos años y medio después de la victoria de Desperta Laurèdia en las elecciones parroquiales, la mayoría tiene encarrilados sus principales proyectos. Hablamos con el cónsul mayor, Cerni Cairat, sobre el futuro de Naturland, el crecimiento de Sant Julià de Lòria, iniciativas para abordar el conflicto de la vivienda y otras cuestiones como el peso de la parroquia en la política nacional o el nuevo hub de innovación en el edificio CATSA.

 

¿Qué balance hace de estos dos años y medio?
Hago un balance muy positivo, sobre todo por los proyectos trascendentales que se han puesto en marcha. Lo que más ilusión me hace son los pisos con servicios para personas mayores. Cuando llegamos, el proyecto estaba en standby y en estos dos años y medio hemos sido capaces de constituir la fundación, conseguir la mitad de la financiación e iniciar el proyecto de construcción. 

También pienso en CATSA. Conjuntamente con Govern, fuimos capaces de salvar un inmueble con interés patrimonial histórico y crearemos el nuevo centro de investigación avanzada. Esto va en línea con el proyecto de hacer de Sant Julià de Lòria una parroquia del conocimiento, la investigación y el emprendimiento. Al mismo tiempo, está la residencia universitaria, donde en el anterior mandato se planteaban unos precios completamente fuera de mercado y hemos sido capaces de elaborar un plan de viabilidad con precios más ajustados y razonables. Además, están las mejoras urbanísticas como la remodelación de la plaza Calonge o el Prat del Senzill. Finalmente, destacaría la reapertura del Centre Cultural Lauredià. 

 

Desgranando lo que ha comentado. Ya hay un preacuerdo para esta residencia universitaria. ¿Qué puede explicar de este pacto?
Para que el proyecto de la residencia universitaria a un precio asequible fuera viable, era necesaria una participación económica de las administraciones públicas. La participación del Comú es poner a disposición este edificio y, paralelamente, teníamos que cerrar con Govern su participación económica. De momento, nos han confirmado que participarán y está por decidir la fórmula y la cantidad. A partir de aquí, sacaremos a concurso la concesión de la obra y la explotación del edificio. 

 

¿Todas las habitaciones tendrán el mismo precio?
El plan de viabilidad que nos encontramos sobre la mesa era un precio de habitación de unos 1800 euros, que podían ser habitaciones de dos personas. Lo que planteamos es que, como mínimo, el 50% de las habitaciones sean a un precio regulado de 700 euros, por lo que estaríamos hablando de 350 euros si comparten o 700 si quiere estar solo. Además, se deberá dar prioridad a estudiantes de la universidad pública de Andorra. Por el otro 50% se prevé que lo puedan explotar a precio de mercado: alrededor de 950-1.000 euros por habitación. 

 

"El proyecto que más ilusión me hace son los pisos con servicios para la gente mayor"

 

Habla también del edificio CATSA y el hub de innovación. ¿Hay alguna concreción sobre qué podremos ver?
El concepto de CATSA se debe aterrizar. Es un trabajo que está haciendo el Gobierno de la mano de Andorra Recerca i Innovació, el Institut Universitari de Recerca de la Salut o Andorra Business. La intención es ver qué distribución de espacios debe haber dentro del edificio y qué proyectos se pueden encajar. A estas alturas, el Gobierno habla de proyectos de investigación orientados a la salud, que casa bien con iniciativas privadas en la parroquia que trabajan en materia de biotecnología. 

 

Después de la reforma por el incendio del Centre Cultural Lauredià, ¿qué debemos esperar de este equipamiento?
Debemos esperar que vuelva a ser un equipamiento cultural potente. No solamente en el país, sino también en el Pirineo. Antes del incendio ya lo era, pero ahora lo hemos aprovechado para renovarlo y equiparlo con tecnología de última generación en materia de iluminación y sonido. Esto nos permite tener unos auditorios extremadamente cualitativos y, de hecho, ya estamos recibiendo demandas de compañías teatrales y de artes escénicas que tienen ganas de programar. Esperamos que pueda volver a ser un eje en el que pivote la cultura de Andorra y el Pirineo. Y, de manera indirecta, dar más actividad económica a la parroquia. 


 

En campaña dijo que quería hacer de la cultura de nuevo “el eje de la comunidad laurediana”. ¿Lo ha conseguido?
Sí, sin duda. Hemos sido capaces de recibir eventos de alcance internacional de máximo nivel como fue el Andart el 2025 o últimamente el World Press Photo que podemos encontrar en capitales mundiales y en Sant Julià de Lòria. Más allá del Centre Cultural, hemos sido capaces de atraer estas exposiciones de primer nivel que han dejado muy buen sabor de boca y no han dejado a nadie indiferente. 

 

"El Centre Cultural Lauredià debe volver a ser un eje donde pivote la cultura del Pirineo"

 

¿Hacia dónde va el futuro de Naturland? 
Desde su origen, Naturland ha tenido dificultades económicas para desarrollar su actividad. Hoy por hoy estos problemas siguen ahí. Nosotros trabajamos en una línea muy clara. Primero, ordenar la sociedad a nivel patrimonial. En segundo lugar, reestructurar su endeudamiento. Lo estamos negociando con las entidades financieras y nos debe permitir ganar 24 meses para buscar la entrada de capital privado y desarrollar el nuevo plan director. Hemos sido capaces de elaborar un plan ambicioso, más concreto, diferencial y que va en la línea de los principales ejes políticos de Desperta Laurèdia en cuanto al respeto del medio ambiente y la zona de la Rabassa. 

Sabemos también que el cierre es algo viable, pero muy costoso. Mientras haya una oportunidad, estaremos enfocados en hacer viable el parque a través de la entrada de capital privado. 

 

Majoral dice que el plan director es el mismo que el que planteaba la anterior mayoría y que Desperta Laurèdia “ha cambiado de posición”. ¿Ha recalculado en sus postulados?
La propuesta que había sobre la mesa carecía de concreción y había elementos que no estaban. Por ejemplo, el proyecto de restauración morfológica de la cota 1.600. Es un cambio muy sustancial del nuevo plan director. A diferencia de mandatos anteriores, no ocultamos la situación financiera que sufre la sociedad y lo explicamos de la manera más transparente posible. Tenemos que ordenarla porque el cierre tiene un coste para el común difícil de asumir. Querría decir que durante muchos años el común debería destinar sus recursos al retorno del endeudamiento y a la liquidación de la sociedad. Cuesta unos 14 millones de euros. Estamos aquí para solucionar este problema. 

 

¿Se marcan hitos en el calendario para dejar de abocarle dinero?
Ojalá hubiéramos sido capaces de hacerlo ya, pero hay que tener en cuenta que es un problema que dura desde hace 20 años. Esperamos poder ganar estos dos años de margen para buscar inversores privados y llevar adelante el plan director. Puede estar sujeto a cambios en función del posible inversor que entre, pero siempre intentaremos que respete el entorno y la montaña de la Rabassa. No venderemos a cualquier precio la Rabassa si esto ha de solucionar el problema de Naturland. 

 

"No venderemos a cualquier precio la Rabassa si esto ha de solucionar el problema de Naturland"

 

En cuanto a la vivienda, ¿es suficiente con la inversión “histórica” que nos explicaba en la anterior entrevista?
Es la primera preocupación de la sociedad andorrana y con una sola administración no se solucionará el problema. Nos hacen falta medidas comunes para intentar frenar la demanda y hacer crecer la oferta a precios asequibles que ahora no se pone en el mercado. Se nos plantea un dilema: ¿hasta dónde podemos crecer? ¿Qué volumen de vivienda necesitamos y cuál podemos generar? Debemos tener presente la capacidad máxima de crecimiento. Desde algunos grupos se habla de generar más vivienda para solucionar el problema, pero sabemos que los recursos de suelo, el agua y las infraestructuras pueden llegar al límite. 


 

¿Los edificios de 10 plantas como el de al lado de la entrada del túnel Rocafort tiene que ser una anécdota o nos tenemos que acostumbrar a ellos para poder absorber esta demanda?
En cuanto a las normativas urbanísticas de Sant Julià, este edificio será una anécdota. Debido a unos acuerdos pasados fruto de la construcción del vial se otorgó este tipo de edificabilidad con estas alturas. Será un edificio único. Si el modelo de Sant Julià tiene que ir hacia el crecimiento vertical u horizontal, lo plantearemos en el planeamiento urbanístico. Siempre desde un carácter técnico y ciudadano. Por eso hemos abierto un proceso de revisión del plan urbanístico donde la gente puede dar su opinión. 


 

¿Cuáles son las líneas maestras que quieren definir con esta modificación del plan urbanístico?
Sabemos cuáles son las capacidades de carga máxima parroquial. Nuestro planteamiento es que en el núcleo urbano todavía hay cierta capacidad de desarrollo asumible, pero la revisión del POUP nos tiene que ayudar a que sea ordenado. Tener marcadas en qué zonas queremos los equipamientos que tengan que crecer y que la parroquia se pueda desarrollar para dar respuesta a la vivienda, pero de manera ordenada. Estamos trabajando en el establecimiento de zonas de crecimiento prioritario. 

 

"El edificio de 10 plantas será único y una anécdota"


 

¿Hay en marcha diversas inversiones para mejorar la situación de la movilidad en la parroquia. ¿Qué más plantean para descongestionar las principales vías?
Trabajamos para disponer de más plazas de aparcamiento. Son proyectos que necesitan mucha maduración porque no solucionaremos el problema con un nuevo aparcamiento de 20 o 50 plazas. Nos hace falta trabajar para que la gente pueda dejar el vehículo cerca del centro y desplazarse a pie por el núcleo urbano y en transporte público por el país. Por eso, estamos trabajando con el Gobierno estos aparcamientos disuasorios y el proyecto del tranvía. Debe atenuar la saturación de la red viaria. 

 

El tranvía, infraestructuras, viviendas, el edificio CATSA… Hay muchos proyectos que están trabajando con el Gobierno. ¿Hay buena sintonía a pesar de la diferencia de colores políticos?
En los proyectos que hemos puesto sobre la mesa ha habido buena sintonía sin duda. Después, en el carácter más general quizás no estaremos de acuerdo en todo. Pienso que es mérito del carácter constructivo de esta corporación. Independientemente de qué gobierno haya, tenemos muy claro que trabajamos para la ciudadanía de Laurèdia y miraremos de hacer todo lo posible para que estos proyectos que son de interés general puedan prosperar. 

 

Pere Betriu dice que Sant Julià ha perdido peso político…
Más allá de una percepción subjetiva, gracias a nuestro trabajo hemos conseguido más inversión y proyectos nacionales en la parroquia que lo que se había conseguido en mandatos anteriores con gobiernos y comunes del mismo color político. No necesariamente tienes que tener cargos de responsabilidad para conseguir cosas importantes. 

 

"Hemos conseguido más inversiones que en mandatos anteriores con gobiernos y comunes del mismo color político"

 

¿Tiene intención de volver a presentarse en 2027?
Es una pregunta que me hacen de manera recurrente. Nos queda mucho trabajo por hacer todavía. Estamos centrados en los proyectos iniciados y en encontrar la vía de solución para Naturland y Camprabassa. Sería osado manifestar mi intención de volver sin antes haber cumplido mi compromiso con la ciudadanía. 

 

¿Desperta Laurèdia debería repetir la fórmula en las próximas elecciones generales? ¿Cómo está el debate?
Está en una fase de debate interno. Tanto con Maria Àngels Aché como con Pol Bortolomé he trabajado muy bien y muchas de las cosas que se han conseguido también son mérito suyo. Evaluaremos cuál debe ser el planteamiento de futuro de Desperta Laurèdia y si debemos tener proyección más allá de la parroquia. Sabemos que es muy importante que los consejeros generales de la parroquia y el común vayan de la mano. Decidiremos si ir en solitario a la circunscripción territorial o reeditar la última coalición. Es pronto todavía. 

 

¿La presencia de Desperta Laurèdia dentro de la fórmula de Concòrdia podría facilitar que la política de bloques que se está generando no fuera tan rígida?
A título individual, soy de la opinión de que nos hace falta evitar confrontaciones directas o guerras de bloques en un momento en que se está generando una elevada crispación. Nos hace falta altura de miras y entendimiento. Es la manera en que hemos trabajado tanto desde la minoría como desde la mayoría. A partir de aquí, es demasiado pronto para hablar de la fórmula de Desperta Laurèdia. 

 

"Es demasiado pronto para hablar de la fórmula de Desperta Laurèdia en las elecciones generales"

 

Ha comentado en alguna ocasión que su bisabuelo es una referencia para usted por su talante. ¿Qué cree que pensaría de la tarea que ha hecho al frente del Comú?
No hago política por mi legado familiar, sino por quienes son ahora y quienes han de venir. Cada cosa se debe leer en su contexto. Mi bisabuelo vivió en un contexto extremadamente difícil y complicado en un período de guerras y de una Andorra con una economía de subsistencia. Quiero fijarme en lo que piensa la ciudadanía de nuestra acción política y del futuro que estamos dejando. Estoy centrado en esto. Quizás nos falta poner incidencia en las acciones del día a día, pero pienso que estamos dejando un legado a largo plazo muy positivo.