El crecimiento urbanístico desmesurado de los últimos tiempos está provocando consecuencias irreversibles sobre el paisaje y los recursos naturales, manteniendo, así, una presión constante sobre el territorio.Para constatar la gravedad de la situación actual, en el marco de los trabajos de modificación de la ley general de Ordenación del Territorio y Urbanismo (LGOTU), la comisión legislativa de Política Territorial, Urbanismo y Medio Ambiente ha entrado una demanda de información, dirigida a las siete comunas, relacionada con la superficie total autorizada para construir en Andorra.
En concreto, los consejeros generales quieren conocer el número de metros cuadrados autorizados por obras de nueva planta desde el año 2019.Y aún en relación con los metros cuadrados de obras de nueva planta autorizados, quieren saber aquellos sobre los que aún no se ha notificado en la comuna el inicio de los trabajos y aquellos sobre los que la comuna aún no ha emitido el certificado final de obra.
Finalmente, piden saber el número de metros cuadrados, a título orientativo, que los respectivos planes de ordenación y urbanismo parroquial vigentes permiten autorizar en suelo urbano consolidado y no consolidado y en suelo urbanizable.
De esta manera, se pretende obtener una visión panorámica y objetiva sobre el estado del urbanismo en Andorra, que permita conocer qué porcentaje del territorio del país está libre de solicitudes de construcción en la actualidad.
Unos datos que serán muy importantes en el marco de los trabajos de modificación de la LGOTU y que, junto con los resultados de los estudios de capacidad de carga máxima de las parroquias, deberían permitir analizar, reflexionar y planificar el modelo de crecimiento futuro del Principado.