Pol Guasch tiene su propia empresa especializada en inteligencia artificial. Quizá por este motivo, el Instituto Tecnológico de Barcelona no dudó en contratar sus servicios hace unos meses para impartir una charla sobre los retos de la integración de la IA en la educación. Un tema que preocupa a muchos docentes, precisamente, por cómo se está expandiendo de manera desmesurada esta tecnología que todavía es muy desconocida para la mayoría de la población. “La IA proporciona muchas facilidades a los alumnos que no quieren dedicar grandes esfuerzos a sus tareas escolares. Eso inquietaba a los profesores, que a menudo recibían textos y resúmenes generados completamente por IA” aseguraba, Guasch, quien el próximo martes 22 de octubre impartirá la conferencia ‘IA ética en la educación: más allá de la tecnología’ en el marco del ciclo de conferencias ‘Speakers’Corner’ en el hotel Roc Blanc d’Escaldes-Engordany.
Según avanzaba Guasch, uno de los puntos centrales de la conferencia será distinguir los aspectos positivos y negativos de esta tecnología. “Compartiré trucos y estrategias para ayudar tanto a alumnos como profesores a integrar la IA en su trabajo, para que puedan ser más productivos y exigentes” comentaba, Guasch, mientras lanzaba una reflexión ética: “Tenemos que hacer que los alumnos se planteen esta cuestión: si puedes completar toda una tarea con la ayuda de la IA, ¿realmente estás aprendiendo algo?” reflexionaba Guasch, quien cree que todavía hace falta mucha formación para acompañar la evolución de esta tecnología. Guasch, quien invita a todos los profesores interesados en esta materia a asistir a la conferencia, tiene claro que es prácticamente imposible regular el uso de la IA en las instituciones educativas. “No se trata de regularla, porque es una tecnología abierta, sino de educar la mirada crítica de los alumnos. Deben comprender las ventajas y los inconvenientes que conlleva” afirmaba, Guasch, quien está convencido de que de aquí a diez o veinte años la IA seguirá siendo un recurso muy potente. “Contrariamente a algunas voces, yo creo firmemente que la figura del profesor no desaparecerá. La IA es sólo una herramienta para ayudar tanto a los docentes como a los alumnos, pero no sustituirá a ninguno de los dos roles” sostenía, Guasch. “Siempre recomiendo utilizar la IA desde un punto de vista individualista, para preparar contenidos más rápidamente. No creo que lleguemos a deshumanizar la educación”, añadía.